viernes, 21 de abril de 2017

Historias de guarniciones, campamentos, bivacs y casernas, entre otros, por Elzéar Blaze.

Elzéar Blaze (a)
Hijo de Henry Sebastian Blaze, Elzéar Blaze nació en Cavaillon (Francia) en 1788. Se enroló voluntariamente en los vélites de la Guardia Imperial en 1806 y ese mismo año ingresó como cadete en la escuela militar de Fontainebleau donde se graduó como teniente.

Participó en las batallas napoleónicas desde 1807 y en las campañas de Prusia, Austria (donde fue herido en la batalla de Wagram el 8 de junio de 1809), España, Rusia, Sajonia y en el bloqueo de Hamburgo en 1814 con las tropas de Davout, cuando se produjo la abdicación de Napoleón (abril de 1814). De regreso en Francia, siguió en el ejército durante la Restauración donde se retiró con el empleo de capitán.

Blaze nos deja sus recuerdos de experiencias militares de un oficial de la Grande Armée. La Vida militar bajo el Primer Imperio, publicado por primera vez en 1837 por Hachette que ha sido reeditada muchas veces desde entonces y traducida. También escribió un drama en tres actos, escrita en colaboración con Jacques-Arsène François Polycarpe Ancelot representado en el Teatro Beaumarchais en 1842. Sus memorias son una amena y por momentos divertida narración de la vida en los bivacs, barracones, alojamientos. la tareas de forrajeo, la cocina, los amores y las escapadas, el campo y la guarnición. Algunas de sus anécdotas le serán particularmente familiares a todo aquel que haya leído o haya experimentado por si mismo el ambiente de la milicia. Blaze habla muy poco sobre su experiencias en la batalla, pero nos proporciona abundante información sobre la vida cotidiana del soldado francés y sobre los civiles con los que entró en contacto.

Es significativo que, si bien Blaze es generalmente positivo sobre sus experiencias en los estados de habla alemana, tiene pocas palabras buenas que decir sobre España, donde sirvió durante tres años y sobre el propio pueblo español, a quien caracteriza como atrasado, descuidado, orgulloso, supersticioso e ignorante. Admite que la guerra de guerrillas era un negocio costoso para los franceses que podían mantenerse en los pueblos y ciudades, pero cuyo dominio terminaba a unos cientos de metros más allá de las zonas urbanas.


LA ESCUELA MILITAR DE FONTAINEBLEAU

"Éramos soldados; un momento después nos convertimos en oficiales: una sola palabra había producido esta feliz metamorfosis. El hombre es siempre un niño, en todas las edades necesita un juguete; A menudo se estima según el uniforme que usa; quizás tenga razón, puesto que la multitud juzga según los vestidos. Sea como sea, con nuestras charreteras de segundo teniente, nos considerábamos algo".




EL BIVAC Y LOS MERODEADORES

"Vivíamos de lo que los soldados encontraban, y la vida habría sido imposible de otra manera: nuestras marchas rápidas impedían que nuestros almacenes, cuando teníamos almacenes, pudieran seguirnos".



LAS MARCHAS

"En 1806, Napoleón había adoptado los uniformes blancos para la infantería; todos los reclutas venidos de Francia estaban vestidos como payasos; lo que hizo una combinación muy fea cuando se encontraron mezclados con otros soldados vestidos de azul. Era una idea muy extraña dar ropas blancas a las tropas destinadas a pasar sus vidas en el vivac. Deberíais haber visto lo sucio que estaban estos jóvenes; En consecuencia, la primera vez que el emperador los vió, se se dió la contra-orden, se retiraron las ropas blancas. Esto no impidió que los promotores de la Restauración volvieran a intentar el experimento en 1815."
- o -

"Para alcanzar el campo de batalla de Austerlitz, el tercer Cuerpo de ejército marchó cuarenta leguas en treinta y seis horas [unos 222 kilómetros], es decir la vigésima parte de los soldados llegó, el resto llegó de hora en hora; Los oficiales que quedaron en el camino recogieron a los rezagados, y después de unos momentos de descanso, los dirigieron hacia sus regimientos. Esta rápida marcha fue muy dolorosa para los soldados; no se quejaban, porque sentían su necesidad, porque tenía una gran influencia en el resultado del día. Por el contrario, nuestra carrera en Braunau* se convirtió para ellos en un sujeto de continuas quejas y de exclamaciones. Era el tema de la comparación cada vez que temían marchar inútilmente, o marcher pour les capucins: "Es como cuando fuimos a Braunau", dijeron. Esta marcha de treinta y seis horas sobre Austerlitz, sin un momento de descanso, fue de gran importancia. Un oficial tomado prisionero fue interrogado por Alejandro:

- "¿A qué cuerpo de ejército pertenece usted?"
- "El tercero."
- "¿El mariscal Davout?"
- "Si señor."
- "Eso no es cierto, ese cuerpo está en Viena."
- "Estaba allí ayer, hoy está aquí."

El emperador Alejandro se asombró con esta noticia."




LAS CANTINERAS

"En las ciudades no nos molestábamos con las cantineras, se las dejaba en los barracones para vivir con los soldados; si las encontrábamos en las calles, no nos dignábamos mirarlas. Pero en el campamento, era completamente diferente; entonces uno tenía una cierta consideración por ellas, la más mundana se hacía casi bonita; así como un cazador hambriento devora con deleite el pedazo de pan seco que por casualidad encuentra en el fondo de su bolsa de juego."



LOS ALOJAMIENTOS

"No eramos amados en Alemania; lejos de eso. El paso de los regimientos fue una enorme carga para el país. Nuestro ejército era odiado por completo, pero los individuos eran aceptados. […] En España, los individuos no eran mejor considerados que el conjunto. Durante un levantamiento general, un español habría asesinado a un francés durmiendo bajo su techo; un alemán lo habría salvado."

- o -

"Todavía puede encontrarse en la lengua española una palabra tan usada frecuentemente: es carajo. Si estas dos palabras se suprimieran de las conversaciones españolas, sólo quedaría el humo de los cigarros. En lugar de decir carajo, las mujeres hacen uso de un diminutivo: carai, que es carajo, lo que en nuestro francés es je m'en fiche es una cierta expresión que la Academia aún no ha sancionado."




MAESTROS DE ESGRIMA Y DUELISTAS

"En todos los regimientos hay un hombre al que los soldados respetan al menos tanto como su coronel, y este hombre es el maestro de esgrima. Tiene varios tenientes que, bajo el nombre de asistentes, ejercen una parte de esa autoridad moral que el gran maestro les delega. A mi llegada al regimiento, pedí a M. Malta. . .que me diera lecciones de su arte que yo conocía muy imperfectamente, y él me enseñó la regla de cómo uno debe proceder para matar a su hombre sin ser nunca muerto. Como el maestro del señor Jourdain tan bien ha dicho: "Todo el secreto de la esgrima consiste en dos cosas: dar y no recibir. Ahora, para no recibir, vuelva la espada de su adversario de la línea de su cuerpo, lo cual sólo depende de un pequeño movimiento de la muñeca, ya sea hacia dentro o hacia fuera".




   

UN DIA DE BATALLA

"La gente, después de haber leído historia, piensa generalmente que una batalla es como una revista en el Campo de Marte, y que cien mil hombres colocados enfrente de cien mil hombres se divierten disparándose uno al otro con facilidad al acompañamiento del cañón produciendo el efecto del contrabajo en una orquesta. Voy a explicar cómo se libra una batalla.

Nuestro ejército está en marcha precedido por su avanzada, compuesta de tropas ligeras. Los húsares van como demonios; trotan, galopan, el enemigo huye delante de ellos; pero pronto se detienen; nuestros húsares paran también. Una aldea defendida por unos pocos cientos de hombres está frente a nosotros, se ordena atacarla con tiradores. En el momento en que nuestros hombres entran en los jardines, aparece un batallón del enemigo que los hace perder terreno. Enviamos un regimiento para apoyarlos, los otros mandan dos; ordenamos adelante diez, el enemigo nos muestra veinte; Cada bando hace avanzar la artillería, gruñe el cañón, pronto todos participan en la alegoría, los combates continúan, se matan unos a otros; uno grita por su pierna, otro por su nariz, otros lloran por nada, y hay comida para los cuervos y para los redactores de informes oficiales.

La ciencia de un general en jefe equivale a esto: tener en un día determinado, en un punto dado, tantos hombres como sea posible. Napoleón lo dijo, y Napoleón era el juez. Un general debe saber qué punto del mapa será más seriamente disputado. Es allí donde se librará la batalla, es por eso que debe traer todas sus tropas por veinte caminos diferentes. Una orden mal dada, mal entendida, a menudo causa el fracaso de las mejores combinaciones estratégicas, a saber: el cuerpo de Grouchy que no llegó a Waterloo. El Primer Cónsul, antes de salir de París, había marcado con una aguja en el mapa la llanura de Marengo para la escena de un nuevo triunfo; el resultado justificó su previsión.

La ciencia de un general consiste también en conocer la fuerza del enemigo en tal punto, su debilidad en tal otro. Para tener éxito en esto, el servicio de los espías es indispensable. Se deben tener buenos y deben estar bien pagados. Napoleón les dio oro a puñados, pero fue una buena inversión. Hemos tenido generales destituidos porque regatearon sobre el tema de los fondos secretos."

- o -

"En la batalla de Eylau, un recluta trae a su capitán una bandera rusa que había encontrado en la nieve en medio de veinte cuerpos.
- "Imbécil, ¿lo tomas por una bandera? Es un banderín de compañía sin ninguna importancia; todos los días encuentro cosas así, y no me agacho para recogerlas."
Un cuarto de hora después, el capitán se dirigía al mariscal.
- "Aquí hay una bandera", decía, "que he tomado de los rusos, cuatro hombres la defendían, todos están muertos ...". El capitán fue ascendido a jefe de batallón al día siguiente.




EL CAMPAMENTO

"Un campamento es una ciudad de madera y paja, a veces de lona cuidadosamente construida sobre líneas, con sus calles grandes y pequeñas, largas y cortas; el conjunto se mantiene excesivamente limpio. Un campamento es un gran cosa, pero yo sostengo que una estancia en una ciudad es infinitamente preferible."

- o -

"La Reina de Prusia era muy hermosa, yo la vi; Se decía que había sido muy amable, no sé nada de eso; pero es cierto que obtuvo muchas concesiones de Napoleón. Esta bella reina que comía un día con los tres soberanos, llenó una copa de champán y dijo con esa gracia infinita que ella poseía en un grado supremo, una gracia que en este momento llegó en ayuda de los políticos: "A la salud de Napoleón el Grande, que ha tomado nuestros estados y nos los devuelve" . El Emperador se levantó, devolvió el cumplido con cortesía, y respondió a la reina: "No bebáis todo, Madame."




LA GUARNICIÓN

"Cuando nos quedamos mucho tiempo en una guarnición, teníamos dos maneras de pasar jovialmente el tiempo. Si existía una logia de masones, nos presentamos en masa, o bien organizamos una entre los nuestros. Todo el mundo sabe que al buscar la piedra filosofal, a los hermanos les gusta regocijarse entre fiestas. En muchos regimientos, los oficiales formaron una logia de la cual el coronel era el maestro. Después de la masonería venía el teatro"



VISITAS DEL CUERPO

"Hablando de cenas, no debo olvidar una palabra con respecto a las dadas por el mariscal Davout. Ese valiente mariscal, entre altas cualidades militares, tenía una terrible falta que le hacía granjearse muchos enemigos entre los gastrónomos del Ejército. Cuando nos invitó a cenar, fue una perfidia de su parte, no que sus comidas fueran sin ceremonia, pero si que eran desesperadamente breves. Nos sentamos a la mesa, diez minutos después tuvimos que levantarnos, porque el anfitrión dio el ejemplo. La primera vez que tuve el honor de sentarme en la mesa, me sorprendió; apenas había roto mi pan y comencé a comer de los primeros sabores para preparar el camino, cuando se dio la señal de retiro.

- "¿A dónde vamos?" -pregunté a mis vecinos.
- "Hemos terminado"
- "¿De cenar?"
- "Sí."
- "Pero si no he empezado."
- "Tanto peor para ti."
- "Es un truco abominable, una voluntaria injuria."
- "De acuerdo, pero el mariscal imita al Emperador."
- "Uno no siempre debe seguir los ejemplos de los grandes"

Pero en la segunda invitación, las cosas fueron diferentes; maniobraba rápidamente, mis ataques eran vivos; todo lo que estaba a mi alcance fue arrastrado como por la tormenta. Había terminado mucho antes que los demás, y les dije a los mismos vecinos que la comida me había parecido demasiado larga."

- o -

"Cuando viajábamos en España, el oficial que mandaba la vanguardia mandó llamar al alcalde en cada pueblo por el que pasó y le ordenó que hiciera sonar las campanas a la llegada del general en jefe. Había aprendido su discurso en español de memoria, pero no sabía más que eso. A veces el alcalde respondía: - "Puès, senor, que no aï campanas" (Señor, no hay campanas). El oficial, que no entendía la objeción sin respuesta, continuaba su camino repitiendo: -"Toca, toca las campanas".



LAS REVISTAS

"Una revista es a veces una visión muy divertida para el público, sentado o de pie, detrtás de la barrera; pero para los actores, es otra cuestión. El primero puede retirarse cuando lo desee, éste debe permanecer hasta el final de la obra. Cuando el emperador ordenaba una revista para el mediodía, los generales pasaban la inspección a las once, los coroneles hacían que sus regimientos tomaran las armas a las diez. Antes, los jefes de batallones querían asegurarse de que todo estuviera bien, y comenzaban a las nueve; Y así sucesivamente en proporción decreciente, el cabo que tenía su escuadra a las cinco de la mañana. Todas estas sucesivas revistas de armas cansan al soldado francés más que un día de combate."

- o -

"¡Con qué frecuencia se ha publicado que los soldados lucharon por el Emperador! Esto es a su vez una cantinela que muchas personas han dicho y repetido sin saber por qué. Los soldados lucharon por su propia cuenta, para defenderse, porque en Francia uno nunca vacila cuando uno ve peligro por un lado e infamia en el otro. Lucharon porque era imposible hacer lo contrario, porque tenían que luchar, porque al entrar en el ejército habían encontrado aquella moda establecida, y que todo tendía a preservar ese buen hábito."

- o -


"Napoleón era sin duda un gran general; Sus campañas en Italia son casi maravillosas, porque en ese momento no tenía a su disposición los inmensos recursos de los que más tarde utilizó. Las batallas del Imperio han hecho mucho más ruido, pero nunca borrarán la gloria del primero. "En todas partes la victoria fue el resultado", dirán algunos. Muy bien, pero el mérito suele medirse por los obstáculos derribados, y la gloria de Bonaparte nunca será eclipsada por la de Napoleón; Pues los medios del emperador eran los más vastos para los generales que se hubieran dispuesto jamás. Cuando de un país como Francia se toma hasta el último hombre y el último écu, cuando uno no es responsable a nadie, no es sorprendente que con una cabeza bien equilibrada se tuvieran que esperar grandes hechos, lo contrario sería bastante sorprendente."



EL RETIRO

"El oficial retirado es fácil de reconocer. En primer lugar su rostro no se asemeja al del notario o del médico; está quemado por el sol, severo; sus rasgos son muy prominentes; su discurso es breve y acentuado. Si el oficial vuelve a la vida privada todavía da órdenes, su tono es sin réplica; lleva a cabo las órdenes; ve que son cumplidas porque debe obedecer y ser obedecido; es una de las condiciones de su existencia. Él es bueno, pero sus hijos tiemblan ante su presencia: si habla, ellos deben estar en silencio. Él es viejo, pero su figura es recta; el camina con un palo; si es cojo, si no tiene más que una pierna, si la que le falta se sustituye por un pedazo de madera, no importa, todavía oirá el sonido simétrico y cadenciado del paso militar."









(*) "Los edecanes, las estafetas, los ordenanzas a pie y a caballo se cruzaron en todas direcciones para dar prisa a los destacamentos que encontraban. Teníamos que estar en Passau muertos o vivos al caer el día. Oficiales y soldados, todo el mundo pensaba que la guerra había comenzado otra vez; ¡qué otro motivo podría darse para esta marcha apresurada en tiempos de paz! En proporción a una compañía, una fracción de una compañía llegó a Passau, oficiales designados por el general embarcaron en el Danubio, que traía consigo montañas de agua. La corriente era tan fuerte por el derretimiento de las nieves que llegamos a la orilla derecha sólo yendo varias leguas fuera de nuestro camino. Los caballos de la artillería cayeron en el agua, barcos hundidos, hombres que perecieron. Cuando habíamos cruzado el Danubio, continuamos nuestro camino sin un momento de descanso; marchamos durante cuarenta horas.
"¿Pero por qué estamos corriendo de esta manera?", dijeron los soldados; 
"¿Qué está pasando, que nada nos debe parar, ni la noche, ni los torrentes, ni los ríos?" 
Por fin supimos los motivos de esta marcha forzada, la más larga, la más dolorosa jamás hecha, incluso durante la guerra: teníamos que ir a Braunau para rendir honores militares a María Luisa, que venía a Francia a casarse con Napoleón. A juzgar por la manera en que nos apresuraban, parecía que la emperatriz nos esperaba. ... Llegamos dos semanas antes de tiempo."



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Fuentes:

(1) - "Recollections of an officer of Napoleon's Army" - Captain Elzéar Blaze, Sturgis & Walton Co., 1911
(2) - https://fr.wikipedia.org/wiki/Elz%C3%A9ar_Blaze
(3) - http://www.napoleon-series.org/reviews/military/BlaseBellerophon.pdf

Imágenes:

(a) - http://moustache-empire.pagesperso-orange.fr/images/Portrait_elzear_blaze_site_moustache.jpg
(b) - "La vie militaire sous le Premier Empire ou moeurs de garnison, du bivouac et de la caserne" - E. Blaze, Évreux, Imprimerie de Ch. Hérissey  

jueves, 13 de abril de 2017

Exposición. Ingenieros, soldados y sabios. Gobierno Militar, Barcelona - 2017

Byron vuelve con esta entrada a narrarnos sus excursiones en pos del legado de la época napoleónica. Esta semana nos trae una visita al Gobierno Militar de Barcelona, que desde el año pasado exhibe una exposición sobre el papel de los ingenieros militares del Ejército español durante la historia y sus obras tanto de caráctar civil como militar (puentes, fortificaciones, iglesias, hospitales, etc.). 

Las piezas museísticas y los recursos audiovisuales que se han reunido en la exhibición destacan, en primer lugar, como la Ciudad Condal se convirtió, en el siglo XVIII, en centro del desarrollo científico y tecnológico de España gracias a la creación de dos importantes centros de enseñanza militar: el Real y Militar Colegio de Cirugía y la Real y Militar Academia de Matemáticas.(1)

Además es una oportunidad de visitar el claustro del edificio, que normalmente no está abierto al público. El proyecto del actual Gobierno Militar fue encargado en 1927 al teniente coronel de ingenieros José Sans Forcadas, bajo la supervisión del arquitecto municipal Adolf Florensa.

El consistorio quería asegurar el carácter monumental del edificio, dada su ubicación al final de la Rambla, en el Portal de la Pau, y además impuso que siguiera el diseño de la Llotja, joya del gótico civil del siglo XIV, que durante décadas albergó la Bolsa de Barcelona.(4)


Fachada del edificio acuartelamiento "Gobierno Militar de Barcelona"


La exposición es una muestra interesante del legado de los ingenieros militares en la sociedad y en la propia Ciudad de Barcelona, por lo que es bastante recomendable, no sólo para los amantes de la temática e ingeniería militares sino para todos los ciudadanos en general. Esperemos que también sea un gesto y un acicate para que se pueda recuperar el tono normal de las relaciones del estamento militar con la ciudad de Barcelona, cuya historia también tiene momentos que merecen permanecer en la memoria de sus habitantes, como lo son sin duda los que proporciona esta interesante exposición de Ingenieros, soldados y sabios.



LA EXPOSICIÓN

"En el siglo XVIII, conocido como de la Ilustración o de las Luces, se crearon dos importantes centros de enseñanza en Barcelona: la Real y Militar Academia de Matemáticas y el Real Colegio de Cirugía. 

En esta época, las necesidades bélicas potenciaron la industria catalana con la instalación de modernas fábricas que, como la Real Fundición de Bronces, generarían trabajo en la ciudad. 

La Real y Militar Academia de Matemáticas fue una creación de Felipe V. Inició su andadura en 1720 con la finalidad de formar a los futuros oficiales del Cuerpo de Ingenieros, recién creado por el ingeniero General Próspero de Verboom. Su director más representativo fue, entre 1798 y 1779, Pedro Lucuze y Ponce. 

La formación impartida en la Academia se extendía a lo largo de cuatro cursos de nueve meses cada unoy en ellos se incluían las materias científicas más completas y avanzadas de la época. Por cada curso eran admitidos, además de cuatro civiles, 36 oficiales o cadetes de los regimientos de Infantería, Caballería y Dragones de Cataluña."


Reproducción de un modelo de cañón de a 24 del siglo XVIII.
Bronce y madera. Siglo XX.











"Durante los reinados de Carlos III y Carlos IV, el calibre de las balas de cañón se definía por su peso en libras, facilitando de esta forma la carga según el tipo de fuego. Las ordenanzas de 1743 establecieron el calibre de los cañones en 24, 16, 12, 8 y 4 libras."


         Calibrador cónico. Bronce, 1804               Calibrador plano. Bronce, 1781                   




"Desde su creación, el Cuerpo de Ingenieros Militares ha sido el responsable de las muchas obras de ingeniería militar en España, así como también de la realización de muchas otras obras públicas, tanto de carácter civil como religioso.

En Barcelona se formaron los ingenieros militares que durante el siglo XVIII se ocuparon de proyectar y realizar las obras militares en los territorios de la Corona española, incluidos los americanos. 

Durante el siglo de la Ilustración tuvo gran protagonismo el Ejército, en parte debido a la labor del Cuerpo de Ingenieros Militares. Sus casi mil ingenieros demostraron una gran competencia en fortificaciones, cartografía, urbanismo, obra pública y arquitectura civil, militar y religiosa.

Entre ellos destaca la labor de Juan Martín Zermeño y Pedro Martín Paredes Zermeño, hijo del anterior, ingenieros ambos, el primero entre 1719 y 1773 y el segundo desde 1744 a 1792. Los dos alcanzaron el grado más alto en el cuerpo, el de Ingeniero General, por lo que, además de aprobar todas las obras, diseñaron, dirigieron o ejecutaron muchas de ellas.


Juan Martín Zermeño

Los castillos de San Fernando en Figueras y de Montjuïc en Barcelona, la urbanización de la Barceloneta, el puente de Carlos III en Molins de Rei o la catedral nueva de Lérida, son una muestra de sus obras en Cataluña, pero también las encontramos en el resto de la metrópoli y en ultramar."


Reproducción de sombrero tricornio del s. XVIII / Conjunto de bolaños de hierro para cañón




    Uniforme del general Mariano Álvarez de Castro (reproducción).
Lana, fieltro, cuero y metal. Siglo XX.


"La primera ciudad española en Cataluña importante por su proximidad a Francia es Gerona, por lo que ha sufrido en su historia numerosos sitios, destacando el de 1809, tercero de los que soportó durante la Guerra de Independencia. Su defensor fue el General Álvarez de Castro. Cuando enfermó, la ciudad capituló. Prisionero de los franceses, falleció en extrañas circunstancias en el castillo de San Fernando.

Desde su nacimiento como la romana Gerunda, la población ha estado protegida por murallas. Dividida en dos por el rio Oñar, la parte situada a su derecha es la más antigua, quedando a la izquierda el barrio del Mercadal. El río y unas pequeñas alturas no permitían campos de tiro adecuados ni flanqueos, por lo que con el tiempo se añadieron a las murallas de la ciudad antigua tres baluartes y se confió su defensa as las fortificaciones modernas de la línea de altura: el castillo de Montjuïc y los fuertes del Condestable, Reina Ana y Capuchinos.

El barrio del Mercadal, sobre terrenos llanos, admitió adosar en sus murallas en la segunda mitad del siglo XVII, cinco baluartes, aunque sin fosos."










La ciudad de Gerona hacia 1800. Maqueta en poliéster termoplástico, 2016.


"Durante la Guerra de Independencia la plaza de Gerona resistió un largo asedio que retrasó el avance de los franceses. En el lienzo de Cristóbal Montserrat se muestra la muerte de su defensor, el General Mariano Álvarez de Castro (Granada, 1749 - Gerona, 1810) fallecido en el Castillo de Figueras como prisionero de los franceses."


Cristobal Montserrat y Jorva
Muerte de Álvarez de Castro.
Óleo sobre lienzo, 1919



Maqueta de la Ciudadela de Roses.
















Par de Pistolas. Manufactura catalana



Iglesia de la Ciudadela de Barcelona, hacia 1730.
Maqueta en termoplástico, 2016



















"El obús (imagen inferior) presenta varias inscripciones, siendo la más destacada el escudo inglés con la insignia de la Orden de la Jarretera, y, en el centro, la Cifra Real del Rey Jorge III: "GR3". El obús llegó a España durante la Guerra de Independencia, quizás acompañando al Ejército de Wellington."


Bronce y cureña de madera, calibre 14 cm., 1794
Kimhan, Gran Bretaña


Espada y vaina de Oficial de Caballería del General 
José Manso, primer Conde del Llobregat
Acero, bronce, ébano y cuero, 1760-1780.



    Miguel Ángel Díaz Galeote
    El Brigadier Mosén Rovira  /  El General Álvarez de Castro 
    Miniatura en pasta de cerámica engomada, 2010 / 2011


Batalla del Fluvià (Inscripción)
El Exmo Señor Dn. Jose de Urrutia y las Casas Zamits y la Qadra
Ilustre militar, Virrey de Cataluña, General en Jefe del Ejército de Liberación del Principado en la Guerra con la República Frana, 1792-1795, que derrotó a los invasores en las cruentas batallas de Pontós, Rio Fluviá y Pirineos Orientales, expulsando a los franceses del suelo catalán (Julio de 1795).



Entrada a la exposición en el edificio del Gobierno Militar.




Nota: Todos los textos del apartado La Exposición son reproducción de los textos de paneles y descripciones propios de la muestra.

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Fuentes:

(1) - http://legionurbana.org/2016/08/exposicion-ingenieros-soldados-sabios-gobierno-militar-barcelona/
(2) - http://www.ramblejant.com/2016/11/exposicio-ingenieros-soldados-y-sabios.html
(3) - https://es.wikipedia.org/wiki/Gobierno_Militar_de_Barcelona
(4) - http://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20160122/301593460914/govern-militar-clon-llotja.html

Imágenes:

(a) - https://www.google.es/maps/place/Gobierno+Militar+de+Barcelona // Foto por Darryl Hobbins ago. 2016

(b) - Fotografías del autor. 

viernes, 7 de abril de 2017

Napoleón en las enciclopedias (III) - 1971

Portada del libro (a)
A principios de los años 70 del siglo pasado (aún suena un poco raro decirlo así) la editorial Argos publicó una enciclopedia básica basada en la original francesa "Dis-moi" de Simonne y Georges Monlau, de la editorial Hachette. La serie estaba encuadernada en un símil a piel, de color rojo, y constaba de unos 10 tomos, con fotografías e ilustraciones en color, con títulos de temática muy diferenciada y variando en su complejidad: "Dime por qué", "Dime qué es", "Dime dónde está" y otros muchos, así como el "Dime cuéntame".

Es éste último tomo nos basamos para hacer nuestra entrada semanal: a través de las diferentes épocas y estilos literarios, desde la antigüedad clásica hasta nuestros días, se mostraba un pequeño fragmento de la obra de un escritor o escritora representativos, lo que permitía (nos permitía) a los escolares de aquella época conocer sin desplazarnos de casa quíen era Sófocles, Garcilaso de la Vega, Keats, o John Dos Passos, y tras numerosas lecturas, lecturas de la lectura y relecturas (no había consolas ni portátiles aquella época, por suerte) uno podía tener un ligero conocimiento a temprana edad de dichos autores y de su obra.  

Hoy, como hicimos en su día con Aleksandr Serguéyevich Pushkin, nos detenemos en un fragmento dedicado al poeta y ensayista alemán Heinrich Heine, que nos traza sus reflexiones sobre la sangrienta batalla.  



Marengo, la derrota que los franceses transformaron en victoria (a).



LA BATALLA DE MARENGO

"Una de las más famosas batallas libradas por las tropas de Napoleón fue, sin lugar a dudas. la de Marengo, dada el 14 de junio de 1800 entre franceses y austríacos. Por parte francesa intervinieron 28.000 soldados, y por parte austriaca, más de 40.000 hombres y doscientas piezas de artillería. La victoria alcanzada por los soldados franceses en esta batalla tuvo una gran influencia en los destinos de Francia, pues supuso la paz en la república y facilitó la subida de Napoleón a la dignidad imperial. He aquí las consideraciones que sobre dicha batalla hizo el escritor alemán Heinrich Heine:


"En el campo de batalla de Marengo acuden las consideraciones a bandadas, de suerte que se creyera que son las mismas que tantos y tantos humanos hubieron de dejar allí con la vida y que andan errantes como perros sin dueño. Me gustan los campos de batalla, pues aunque la guerra es muy terrible, sin embargo, manifiesta la grandeza espiritual del hombre, que es capaz de lanzar el reto a su más poderoso enemigo, la muerte. Y más aún este campo de batalla, en donde la libertad bailó sobre rosas de sangre la danza voluptuosa de la desposada. Francia era entonces el prometido, había invitado al mundo entero a la boda, y, como dice la canción:
En la noche de bodas
rompimos en lugar de cántaros
cabezas de aristócratas.

Pero ¡ay! Cada pulgada que progresa cuéstale a la Humanidad ríos de sangre. ¿No resulta algo caro? ¿No es la vida del individuo acaso tan valiosa como la de toda la especie?
Cada hombre es un mundo que con él ha nacido y con él muere; en cada tumba yace una historia universal. Ni una palabra más, así hablarían los muertos que cayeron aquí ..."




Heine en 1831 (c)
Heinrich Heine nació en Dusseldorf (Alemania) en 1797, en el seno de una familia de comerciantes judíos, y algunas veces acostumbraba decir que su puesto en el Parnaso le había costado muchos millones. ya que al dedicarse a la literatura se atrajo la enemistad de un rico tío suyo llamado Salomón, varias veces millonario. Sin embargo, Heine está considerado como uno de los más grandes poetas alemanes, junto a Goethe y Schiller. Escribió poemas de un lirismo único, muy humanos y tiernos, que le proporcionaron gran fama en toda Europa, sólo comparable a la que gozó lord Byron.

Entre sus obras más famosas destacan el Libro de las canciones, las Noches florentinas* y los no menos famosos Cuadros de viaje, escritos en prosa y en los cuales Heine relata sus impresiones viajeras con sutil ironía. Su amor no correspondido por Amelia, su encantadora prima, ejerció siempre gran influencia en su inspiración poética. Falleció en París en 1856.(1)





(*) En esta obra también nos daría otros ejemplos de narración con pinceladas basadas en la época napoleónica:

"En esta alcoba, en la que pronto nos encontramos, ardía un buen fuego de chimenea, tanto más confortador cuanto que la estancia era enormemente grande y alta. Este gran dormitorio, al que quizás conviniese mejor el nombre de salón de dormir, tenía algo singularmente desamparado. Muebles y decoración, todo en él ostentaba el sello de una época, cuyo brillo nos parece ahora tan polvoriento y cuya magnificencia nos parece tan modesta, que sus reliquias nos causan un cierto malestar, cuando no nos producen una sonrisa secreta. Hablo de la época del imperio, de la época del águila dorada, de los altos plumeros, de los peinados griegos, de la gloria, del gran tambor mayor, de las misas de campaña, de la inmortalidad oficial, decretada en el Monitor, del café continental hecho de achicoria, del azúcar mala hecha con remolacha y de los príncipes y duques, hechos de la nada. Tenía no obstante su encanto esta época del materialismo patético... Talma declamaba, Gros pintaba, La Bigottini bailaba, Grassini cantaba, Maury predicaba, Rovigo estaba encargado de la policía, el emperador leía Ossian, Paulina Borghese se hacía esculpir representando a Venus completamente desnuda, pues su habitación estaba bien caliente, como el dormitorio en que yo me encontraba con Lorenza"

y

"No se cómo sucedió, quizá fuese la influencia de la butaca en que estaba sentado;  pero de pronto me pareció como si yo fuese el viejo general, que ayer había contado en ese mismo sitio la batalla de Jena, y como si hubiera de proseguir con mi narración, y dije: 

-Después de la batalla de Jena, se entregaron en pocas semanas, casi sin lucha, todas las fortalezas prusianas. Primeramente se rindió Magdeburgo; era la plaza más fuerte y contaba con 300 cañones. ¿No es vergonzoso?"


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Fuentes:

1) - "Dime, cuéntame" - Enciclopedia Básica Argos, vol. V., Barcelona, 1971
2) - https://es.wikipedia.org/wiki/Heinrich_Heine
3) - "Noches Florentinas / Memorias del Señor de Schnabelewopski" - Heinrich Heine, Salvat Editores S.A y Alianza Editorial S.A., Navarra, 1970

Imágenes:
a) - https://fmorondo.files.wordpress.com/2015/02/20150212_202631000_ios.jpg
b) - "Dime, cuéntame" - Enciclopedia Básica Argos, vol. V., Barcelona, 1971
c) - De Desconocido - Desconocido, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=141855

domingo, 2 de abril de 2017

Miniatura. Chevau-légers lanciers en Allemagne 1813 (y II)

Esta semana por fin os traemos la escena finalizada de dos Chevau-légers lanciers del 6º de lanceros de caballería ligera en la Alemania ocupada en el convulso año 1813.

Soldado y cantinera conversando.
El 6º de Chevau-légers lanciers fue creado por el cambio de denominación del 29º regimiento dedragones en la reforma de la caballería francesa, en este caso por decreto imperial del 18 de junio de 1811. El 6º regimiento de lanceros de caballería ligera hizo la campaña de Rusia en 1812 en el cuerpo de observación del Elba y en el 3er Cuerpo de caballería de Reserva de la Grande Armée y participó en las batallas de Smolensk,  Krasnoi, Borodino y en el cruce del Berezina. Hizo la campaña de 1813 en Alemania, en el 3er Cuerpo de caballería de la Grande Armée, donde participó en las batallas de Leipzig y Hanau. En 1814 se encontraba en Francia, en el 2º Cuerpo de caballería de la Grande Armée, donde participó en las batallas de Champaubert, Montmirail, Vauchamps (14 de febrero) de Arcis-sur-Aube y de Saint-Dizier. 
 
En una posterior reorganización del cuerpo de caballería, el 12 de Mayo de 1814, el 6º regimiento de lanceros de caballería ligera conservó su número antes de tomar el nombre de regimiento de lanceros de Berri. A su regreso de Elba el 1 de marzo de 1815, Napoleón I reorganizó los diferentes cuerpos del ejército. Un decreto del 20 de abril 1815 devolvía sus antiguos números a los regimientos de caballería que los habían perdido en la Primera Restauración. El regimiento retoma el nombre de 6º regimiento de lanceros de caballería ligera y durante los Cien Días, es asignado al 2º Cuerpo, donde participa en la campaña de Bélgica y lucha en las batallas de Fleurus y Mont-Saint-Jean. 

El 16 de de julio de 1815, como la gran parte del ejército napoleónico, es licenciado durante la Segunda Restauración y el regimiento no se volvió a crear.(1)


Chevau-légers lanciers por Keith Rocco. (a)

Esta escena es la primera y me temo, probablemente, que será la última que recreo, al menos en esta escala de 120 mm y con este tamaño que, como ya comenté en su momento se utiliza más como la típica figura o par de figuras figuras montadas en  una peana o base, debido a su gran tamaño. Era una especie de reto personal, ya que nunca me había dedicado a hacer este tipo de viñetas o dioramas y el proceso empezó hace ya unos meses, en septiembre de 1915, confeccionando la caja de la base hasta prácticamente el día de ayer. Lógicamente no ha sido todo el tiempo empeñado en fabricarla, pero considero que el tiempo dedicado también ha sido bien empleado, ya que ha sido una experiencia trabajar con diferentes materiales y técnicas que espero que me sirvan en el futuro, eso sí, a una escala más "normal", como 1:32 o 1:35, o más pequeña, como 1:72. El gran problema, una vez más, ha sido el tamaño, la base tiene unos 35x30 cm y una altura de 36 cm, lo que ha llevado a tener que seccionar la torre de la glorieta, que ya se ve un poco desencajada en las fotos. Con todo creo que el resultado es aceptable, siempre dentro del nivel "amateur" -de estar por casa- en que se mueve uno.   


La escena, con una pequeña composición de fondo.



LA ESCENA

Como ya mencionamos en nuestra primera entrada esta es la escena acabada de los dos lanceros del 6º regimiento en un pueblo o pequeña ciudad cualquiera de la Alemania (o Prusia, según se quiera) ocupada del año 1813, el año de la Liberación por las tropas prusianas (y rusas, austríacas, suecas, etc.) de los territorios ocupados por los franceses en dichas tierras.


Visión global de la escena, con uno de los lanceros saludando a un paisano y el otro conversando con una cantinera.


Cantinera y trompeta conversando.




Diferentes perspectivas de la escena desde varios ángulos.
 

Dos amigos que se encuentran (izquierda) y una perspectiva cenital del conjunto (derecha).



El rótulo de la posada "Zum Roten Hirsch", algo así como El Ciervo rojo" (izquierda).


Imagen con el lancero saludando y nuestra cantinera en primer término.



Otra composición con fondo de la escena, que nos permite ver a este Maréchal-des-logis de coraceros.


EL PROCESO PASO A PASO


El proceso de construcción de nuestra escena lo recogemos en un pequeña narración detallando el paso a paso de su realización y que esperamos tener acabada las próximas semanas




















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Fuentes:

(1) - https://fr.wikipedia.org/wiki/6e_r%C3%A9giment_de_chevau-l%C3%A9gers_lanciers

Imágenes:

(a) - https://s-media-cache-ak0.pinimg.com/736x/8c/bc/9f/8cbc9f57b97611734d76f1f31d6e7694.jpg