viernes, 18 de agosto de 2017

Jean-Baptiste Bessières, Mariscal del Imperio, Duque de Istria y Coronel-General comandante de la caballería de la Guardia Imperial.

Jean-Baptiste Bessières (a)
"Si Bessières es un mariscal, entonces todo el mundo puede ser uno". Tales fueron las palabras de Marmont. Napoleón fue quizá más justo que él cuando escribió en  Santa Elena: "Bessières tenía una especie de fría bravura, y estaba tranquilo en el fragor de los combates. Tenía muy buenos ojos y era muy experimentado en las maniobras de caballería, las más adecuadas para dirigir las reservas de caballería". (7) 

Bessières no era de alta cuna, pero adoptó los modales y las miradas de un caballero como el más cercano jefe de la Guardia de Napoleón. Alto, guapo, con una figura elegante y una sonrisa encantadora, el comandante de la Guardia Imperial cautivó a todo el mundo por su inteligencia y su porte distinguido, que tenía un sabor peculiar debido a su adhesión a llevar el pelo recogido en una coleta embadurnada en pólvora al estilo Ancien Régime,  incluso cuando este ya estaba pasado de moda. Usualmente llevaba el uniforme de los viejos guías de Napoleón del ejército de Italia con las distinciones de mariscal. Sus antecedentes como comandante de la Guardia de la Guardia de Napoleón, los Guías del Ejército de Italia, le privaron de la amplia experiencia que merecían los mariscales antes de asumir el alto mando. Como Murat, sin embargo era un excelente comandante de caballería y también probó ser un administrador capaz en la Guardia. Pero sus pocos intentos de mando independiente no fueron un éxito y Napoleón prefirió usar a Bessières como comandante de caballería.

El nombre de Bessières permanecerá constantemente unidos al de la caballería de la Guardia Imperial: asistió a todas las grandes jornadas del ejército francés. Su valor personal era extraordinario. En Wagram, una bala de cañón le arrojó de su caballo sin herirle de consideración: se escuchó un grito de dolor en la línea. Napoleón acudió a caballo y dijo: "Bessières, eso ha sido un buen disparo! Ha hecho llorar a mi Guardia. "(Napoleón en Sta. Helena).  Fue querido personalmente en un grado extraordinario entre sus soldados, y (a diferencia de la mayoría de los generales franceses de la época) entre sus oponentes. Se dice que se celebraron misas por su alma por los sacerdotes de la España insurgente, y el rey de Sajonia levantó un monumento a su memoria en el lugar en que cayó mortalmente herido.


Carga de la Guardia Consular a caballo en Marengo, 14 de junio de 1800 (por A. Lalauze). Conducidos por el jefe de brigada Bessières y por el capitán Eugenio de Beauharnais, los granaderos a caballo y los cazadores a caballo que se han unido a Kellermann, ponen en fuga a los jinetes de Liechtenstein.


CRONOLOGÍA

Bessières, por Meissonier.(c)
1768 - Jean Baptiste Bessières nace en Prayssac, capital del departamento de Lot, cerca de Cahors (sur de Francia), el 6 de agosto. Su padre, cirujano de profesión (oficio que desempeñaban los barberos, hasta confundirse en una sola profesión en la Francia pre-revolucionaria), quería que su hijo siguiera sus pasos, pero el futuro estallido de la Revolución abrió un campo más amplio al audaz joven gascón. Murat nació en el mismo departamento año y medio antes.

1789 - En septiembre es nombrado capitán de granaderos en la Guardia Nacional de Prayssac.

1792 - Abandona Cahors y la profesión médica y parte hacia Paris junto con Murat. Caballero en la Guardia Constitucional del Rey, el 7 de abril. Se licencia con dicho cuerpo en el mes de julio. Toma parte en la jornada del 10 de agosto*. El 1 de noviembre se encuentra en la Legión de Caballería de los Pirineos, que se convierte en el 22º de cazadores a caballo. Nombrado ayudante el 1 de diciembre.

1793 - Es nombrado subteniente el 16 de febrero. Ascendido a teniente el 10 de mayo. Adjunto al ayudante general Quesnel el 1 de septiembre.

1794 - El 8 de marzo es ascendido a capitán en el 22º de cazadores. Participa en las campañas con el ejército de los Pirineos Orientales.

1795 - Participa en las campañas con el ejército de los Pirineos Orientales.

1796 - Transferido al ejército de Italia y se distingue en el combate de Cremona el 11 de mayo. Sin embargo, como cualquier otro de los exitosos soldados de la época, Bessières debió su rápida promoción a su temprana amistad con el gran corso. Fue Murat quien llamó la atención de Napoleón al futuro comandante de la Guardia Imperial, y Bonaparte, con su ojo de águila, inmediatamente apreció sus cualidades. El 5 de junio es nombrado capitán comandante de los Guías en el ejército de Italia por el mismo Bonaparte. Toma parte en la batalla de Roveredo, el 4 de septiembre, cuando rompió el centro de la línea austriaca y con la ayuda de seis cazadores a caballo más, capturó dos cañones al enemigo. Nombrado jefe de escuadrón en el mismo campo de batalla.

1797 - Se distingue en la batalla de Rivoli, el 15 de enero, en el combate de La Favorita, el 16, y en el sitio de Mantua. El comandante en jefe Bonaparte le encarga que lleve a Paris las banderas capturadas y las presente al Directorio ejecutivo. Confirmado como jefe de escuadrón el 4 de marzo y nombrado jefe de brigada el día 9. Al final de la campaña sería promocionado a coronel y como una muestra más de la confianza de Napoleón, fue nombrado tutor de su hijastro Eugenio.

1798 - Se embarca con la expedición de Egipto el 19 de mayo, distinguiéndose en el asedio de San Juan de Acre y la batalla de Aboukir.

1799 - Regresa a Francia con Bonaparte el 9 de octubre. Toma parte en la jornada del «18 brumario», en Saint-Cloud. Bonaparte crea la Guardia a Consular, con cuatro batallones de infantería y dos regimientos de caballería. Lannes mandará la infantería y Bessières, el 10 de noviembre, la caballería. Comandante en jefe de la guardia del Cuerpo legislativo, el día 30.

1800 - Se distingue en Marengo, el 14 de junio. Nombrado general de brigada, segundo comandante de la caballería de la guardia de los Cónsules, el 18 de julio.

Marie J. Lapeyrière. (d)
1801 - Se casa el 26 de octubre con Marie-Jeanne Lapeyrière, con la que tiene un hijo. Ascendido a comandante de la caballería de dicha Guardia, el 20 de noviembre.

1802 - Promocionado a general de división, el 13 de septiembre.

1805 - Comandante de la división de caballería de la Guardia Imperial en la Grande Armée, el 23 de septiembre. En los combates de Brünn, el 18 de noviembre, encabeza la caballería que pone en ruta al enemigo con una brillante carga. El 2 de diciembre participa en la batalla de Auterlitz.

1806 - Participa en la batalla de Jena el 14 de octubre. Comandante del 2º cuerpo de reserva de caballería el 10 de diciembre.

1807 - Participa en las batallas de Eylau y Friedland. Asiste a la entrevista de Tilsit el dia 25 de junio.

1808 - Al mando de todas las tropas y las provincias entre el Duero y los Pirineos, el 19 de marzo. Fija sus cuarteles en Burgos. Envía varios destacamentos a Logroño, Zaragoza, Segovia, Valladolid y Santander, entre el 7 y 21 de junio. Toma Palencia el 8 de junio. El 14 de junio gana la batalla de Medina del Río Seco**, lo que hace exclamar al Emperador cuando conoce la noticia: "C'est une seconde bataille de Villa Viciosa. Bessières a mis mon frère Joseph sur le trône d'Espagne."

Llega a Benavente el 19 de junio y a Zamora el 20. Asegura las comunicaciones con Portugal. El 25 de octubre entra en Miranda del Duero y en Aranda del Duero el 16 de noviembre. El 9 de noviembre es nombrado comandante de caballería de la Armée d'Espagne. Entra en Madrid el 4 de diciembre. Persigue a los españoles el 6 de diciembre en Guadalajara. Pasa el Esla el día 30 y persigue al enemigo hasta Puente de la Velana.

1809 - Destinado a la Armée d'Allemagne y encargado de comandar el cuerpo de la reserva de caballería el 10 de abril. Participa en los combates de Landshut, Ebelsberg y Aspern-Essling. En esta última Lannes se enfrentó a Bessières porque entendía que no le estaba proporcionando suficiente apoyo a sus vacilantes tropas y le ordenó que cargara al enemigo en lugar de fingir. Bessières desafió a Lannes a un duelo. El mariscal André Massena intervino e impidió el duelo entre los dos mariscales
frente a sus tropas. El 28 de mayo es elevado a la dignidad de Duque de Istria. El 6 de julio en la batalla de Wagram, una bala de cañón mata a su caballo y le hiere en una pierna. Pero al final de la jornada, cuando los soldados, después de su gran esfuerzo, ya no podían enfrentarse a las líneas ininterrumpidas de austriacos que se retiraban lentamente, Napoleón, contrariado por su fracaso, se enfrentó a su caballería ya su comandante con reproche: "¿Alguna vez se vio algo así? Ni prisioneros ni armas! Este día será contemplado sin ningún resultado.". Posteriormente nombrado comandante de la 16° division militar y de las tres divisiones de Guardias nacionales reunidos en Saint-Omer, Lille y Ostende, el 20 de agosto. Nombrado general en jefe de la Armée du Nord, el 11 de septiembre. Se distingue en la toma de Flessingue, el 15 de diciembre.



Escudo de armas de
Jean-Baptiste Bessières (e)


1810 - Toma el mando de la Guardia Imperial, el 19 de enero. Comandante y gobernador de Estrasburgo, el 19 marzo, con ocasión del viaje de la Emperatriz Maria-Luisa.

1811 - General en jefe de la Armée du Nord, en España, el 15 de enero. Gobernador de Castilla La Vieja y León. Participa en la batalla de Fuentes de Oñoro***, el 5 de mayo, donde las fuerzas francesas de Masséna son derrotadas y Bessières juega un papel importante en el resultado al no cooperar con el primero e impedir que utilizara su caballería a tiempo.

1812 - Comandante de la caballería de la Guardia Imperial en mayo de 1812. Se distingue en el combate de Gorodnia, el 24 de octubre. El mariscal, después de la quema de Moscú, fue uno de los consejeros que llamó Napoleón para decidir si el ejército debía retirarse o avanzar. Dio su opinión contra el impetuoso Murat; y firme y enfáticamente declaró en favor de la retirada. Napoleón lo escuchó en silencio, pero acabó la reunión sin dar su propia opinión.

1813 - Comandante de la caballería de la Guardia Imperial en la campaña de Sajonia. El 1 de mayo, en la batalla de Weissenfels, en un desfiladero cerca de la villa de Rippach, cerca de Lützen, en el momento en que se había adelantado para hacer un reconocimiento resultó muerto por una impacto de bala de cañón. Por la noche se supo que Bessieres había caído, y la tristeza embargó a la Guardia Imperial. Napoleón mandó embalsamar el cadáver, y lo envió al Hotel de los Inválidos, donde proyectaba darle grandes honores, pero su derrocamiento se lo impidió. Escribió la siguiente carta de corazón a la desconsolada viuda: "Mi prima: tu marido ha muerto en el campo de honor. La pérdida que tu y tus hijos habéis sostenido es grande, pero la mía es aún mayor. El duque de Istria ha tenido una muerte noble, y sin sufrimientos; ha dejado una reputación sin mácula, la mejor herencia que pueden heredar sus hijos. Mi protección les está asegurada; ellos heredarán todo el afecto que yo tenía por su padre ".



Muerte del Mariscal Bessières (f)




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(*) - La jornada del 10 de agosto de 1792 fue una insurrección, durante la Revolución francesa, que puso fin a la monarquía de Luis XVI, por lo que también es conocida como la «segunda revolución». El hecho principal fue el asalto del palacio de la Tullerías por los insurgentes, miembros de las secciones parisinas y de los sans-culottes de París, junto con las tropas «federadas». El rey buscó la protección de la Asamblea Legislativa, pero fue suspendido de sus funciones constitucionales y detenido junto con su familia. Al mismo tiempo se decidió convocar elecciones por sufragio universal para formar una Convención Nacional que asumiera todos los poderes del Estado y redactara una nueva Constitución. Cuando la Convención se reunió el 21 de septiembre proclamó la República francesa.(5) Ese fatídico día, Bessières aprendió su primera lección de guerra con el asalto de las Tullerías, y con sus ojos juveniles contemplaba su primer campo de batalla, la Place du Carrousel y el jardín del palacio, en el que estaban esparcidos los cuerpos mutilados de la valiente Guardia Suiza. Durante la continuación de esta horrible masacre, se esforzó por salvar a los miembros de la casa de la Reina; y, a riesgo de su propia vida, logró arrancar a algunos de ellos de las manos de la multitud. Luego tuvo que desaparecer entre el caos de la ciudad.

(**) - El 14 de julio encontró a los ejércitos españoles en posición fuera de Medina del Río Seco, unos pocos kilómetros al este de Valladolid. Los españoles, sin saber si los franceses avanzaban desde la dirección de Valladolid o Burgos, habían colocado al ejército de Blake en la carretera de Valladolid y el de Cuesta en la carretera de Burgos. Percibiendo de un vistazo, sin embargo, la posición errónea que Cuesta había asumido, Bessières decidió avanzar. El general español había colocado a sus hombres en dos líneas, una directamente detrás de la otra, y casi una milla y media aparte. Bessières, que había aprendido el arte de la guerra bajo Napoleón, vio de inmediato que una hábil maniobra pronto podría destruir la ventaja de los números. A pesar de que el acercamiento al frente ascendía bruscamente, ordenó a Lasalle que atrajera la atención del enemigo con ataques parciales de caballería, hasta que, por un movimiento de flanco, pudiera arrojar el peso de sus tropas en el espacio entre las líneas. Sucedió en su maniobra que cayó en la parte trasera de la primera línea, al mismo tiempo que Lasalle, oyendo sus cañones, cargó furiosamente enfrente; la carga provocó la huida de una tumultuosa multitud sobre el campo de batalla. Pero mientras los franceses, en el desorden del éxito, presionaban con gritos después que el enemigo huyera, Cuesta avanzó audazmente su segunda línea. El ataque fue hecho con valentía, y los primeros batallones de los franceses bajaron antes de la carga, y el grito de la victoria fue oído en las filas españolas. La confusión de los franceses aumentó, y por un tiempo el resultado de la batalla fue dudoso. Pero Bessières, que veía el desorden que se extendía por su ejército, se dio cuenta enseguida de que la crisis había llegado, y poniéndose a la cabeza de mil doscientos jinetes, estalló como una furia espantosa en el flanco del enemigo. Todo se hundió delante de él; y, justo entonces, la división que había estado persiguiendo a los restos de la primera línea que volvía, el ataque se renovó con vigor, y después de una breve pero feroz lucha los españoles fueron completamente derrotados. Cerca de 6.000 muertos y heridos españoles se encontraban en el campo de batalla, mientras que 1.500 presos permanecieron en manos de los franceses.(2)  

(***) - Desafortunadamente el mariscal era humano, como sus camaradas, y en lugar de apoyar a Masséna con lealtad, rompió con él por la cuestión de los suministros y, por su inacción en Fuentes de Oñoro, tuvo gran parte de culpa en que los franceses perdieran dicha batalla. A pesar de que se excusó con Napoleón, y aseguró la desgracia del príncipe de Essling, en la opinión del duque de Wellington fue la negativa de Bessieres de prestar ayuda a Masséna la enteramente responsable de la derrota francesa. Por otra parte, como su punto de vista sobre el método de conducir la guerra, no tenía la personalidad necesaria para impresionar a los otros comandantes o la necesaria aplicación para poner los planes en práctica, y todo su tiempo se ocupó en tratar de hacer frente a la guerra de guerrillas.(2) Masséna tampoco tenía mejor opinión de Bessières: "¡Yo lo podría hacer con más tropas y menos Bessières! exclamó el mariscal cuando pretendía dar batalla a Wellington cerca de Almeida.



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Fuentes:

(1) - "Napoleon's Marshals" - R. P. Dunn-Pattison, M.A., BostonLittle, Brown & Company, 1909 (2) (2) - "Napoleon and his marshals" - J.T. Headley, A.L.Burt Company Publishers, New York
(3) - "Napoleon's Marshals" - R.P. Derderfield, Cooper Square Press, New York, 2002
(4) - http://napoleon-monuments.eu/Napoleon1er/Bessieres.htm
(5) - https://es.wikipedia.org/wiki/Jornada_del_10_de_agosto_de_1792
(6) - https://en.wikipedia.org/wiki/Jean-Baptiste_Bessi%C3%A8res
(7) - https://www.napoleon.org/en/history-of-the-two-empires/biographies/bessieres-jean-baptiste-duc-distrie-marshal/

Imágenes:

(a) - Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=263981
(b) -  https://s-media-cache-ak0.pinimg.com/originals/34/07/0c/34070c19980f63c298b7d13e3b4 b6634.jpg
(c) - Par MEISSONIER Ernest — http://www.culture.gouv.fr/public/mistral/joconde_fr, Domaine public, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=7348196
(d) - Par Jacques Delaplace — Châteaux de Malmaison et Bois-Préau, Domaine public, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=18407950
(e) - https://3.bp.blogspot.com/-phF62z88y_c/WGqISARUToI/AAAAAAABIOE/ZkrCh_sqqp4MMNf2TlMEktQ6bOM1OytEQCLcB/s1600/Bessieres_Duc.gif
(f) - http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/2/2f/Death_of_Marshal_Bessieres.png

viernes, 11 de agosto de 2017

El retorno del rey. La visión de José Terrero sobre Fernando VII (1965).

Fernando VII, pintado por Goya
José Terrero Sánchez (1886-1961), catedrático de Geografia e Historia, desempeñó importantes cargos políticos en la República como presidente de la Comisión de Instrucción Pública de las Cortes Constituyentes, gobernador civil de Valencia y autor de un trabajo colectivo con unos cuantos diputados titulado Evangelio de la República, La Constitución de la Segunda República española, comentada para niños, para uso de escuelas e institutos. Posteriormente durante el franquismo seguiría como catedrático de Instituto aunque en régimen de excedencia. (5 y 6). En 1965 vio la luz su Historia de España, donde analiza entre otras, la Guerra de Independencia y la figura del Deseado y cuyas líneas os traemos en nuestra entrada semanal.  

Dentro de la Guerra de Independencia, el regreso de Fernando VII fue un episodio que se demostraría funesto a corto y medio plazo Sin llegar a los gruesos epítetos que le dedica Arturo Pérez-Reverte en "Una historia de España (XLIV)", "el mayor hijo de p... que ciñó corona en España" (7), en la actualidad hay casi una total unanimidad en valorar muy negativamente la figura del monarca y sobretodo su comportamiento y acciones tras su vuelta a España del dorado cautiverio francés. Los proyectos e ideas de progreso político y apertura de libertades en España que habían defendido los liberales -y que compartían los afrancesados- fueron totalmente segados por un monarca que no era más que un continuador de las monarquías absolutistas de antaño que aún regían en muchos países europeos. Como señala Emilio Laparra:

"Así pues, el retorno de Fernando VII a España en 1814 no fue, según el sentir de quienes habían hecho la guerra a Napoleón, sino la vuelta a la normalidad alterada por el emperador francés mediante un acto de fuerza; esto es, la consecuencia natural de la victoria sobre el invasor extranjero. Por lo demás, a diferencia de lo ocurrido en Francia, en España no había desaparecido el recuerdo de los Borbones. Más bien, como se acaba de decir, había sucedido todo lo contrario. Por eso, en 1814 nadie discutió los derechos de Fernando VII y la victoria quedó estrechamente asociada a su persona. Esto explica el entusiasmo general y las aclamaciones al rey al regresar de su cautiverio, actuaciones estas que no deben ser interpretadas linealmente como un pronunciamiento de la voluntad popular a favor de la monarquía absoluta, sino más bien como la celebración de la victoria y la expresión del júbilo por la restitución de la normalidad, después de una guerra trágica y muy prolongada que todo lo había alterado y en la que se había visto involucrado el conjunto de la población. En definitiva, el entusiasmo por Fernando vino a ser un acto de afirmación de la monarquía autóctona y de repulsa de la impuesta por Napoleón.

En 1814, pues, no hubo en España mudanza, ni de dinastía, ni de monarca. Pero sí se produjo un cambio importante: el modelo de monarquía constitucional definido por la Constitución de 1812 fue sustituido por la monarquía absoluta; es decir, se “restauró” la antigua monarquía.
" (2)


"La valiente, fiel y constante España", retrato alegórico sobre el retorno de Fernando VII. (a)


EL RETORNO DEL REY


El primer pronunciamiento del siglo y la implantación del absolutismo.

La obstinada actitud de los es­pañoles en defender la integridad nacional y el trono de El De­seado y los tremendos reveses sufridos por Napoleón en las he­ladas llanuras de Rusia, obligaron a éste a entenderse con Fer­nando para quedar libre de los asuntos de España, concertando el Tratado de Valençay (11-XII-1813), por el cual Fernando VII abandonaba su dulce cautiverio, recobraba la libertad y la corona y se comprometía a que las tropas inglesas no permanecerían en la Península después de la salida de los franceses.

Fernando pisaba tierra española el 22 de marzo del año 1814*, y llegado a Valencia expidió el decreto de 4 de mayo por el que declaraba nula y sin ningún efecto la Constitución en la que el liberalismo español había puesto todas sus esperanzas y todos los demás actos legislativos de las Cortes. El rey estaba apoyado por el general Elío, que hizo jurar a la oficialidad del Ejército el sostener al rey en la plenitud de sus derechos, esto es, en el absolutismo. Era el primer pronunciamiento militar del siglo XIX. Para darle más fuerza a su juramento, los oficiales gritaron: «¡Viva el rey! ¡Muera el que así no piense!» También parte del clero pidió al rey la restauración de la Inquisición e instauración del régimen absoluto.

El general Eguía (b)
El general Eguía** fue nombrado gobernador de Castilla y en seguida detuvo a los diputados y a las personalidades liberales. El día 11 se publicó el decreto restableciendo el antiguo regimen, con sus Secretarías de despacho, sus Consejos, etc., mientras ciertas masas del bajo pueblo gritaban: «¡Muera la libertad y viva Fernando! ¡Viva la Inquisición!». Fernando declaró nulo y sin ningún valor todo lo hecho durante su ausencia; disolvió las Cortes, encarceló a los regentes Agar y Ciscar y a los diputados que más se habían distinguido por su amor a la libertad: Argüelles, Muñoz Torrero, Martínez de la Rosa, Calatrava. Fernando el Deseado entro solemnemente en Madrid, entre vítores y júbilo extraordinario e inauguró la era de las persecuciones. La restauración del absolutismo llenó las cárceles y presidios de África de patriotas que habían luchado por España en la Guerra de la Independencia, mientras el monarca que ahora los perseguía pordioseaba a Napoleón le concediese alguna de sus sobrinas en matrimonio y le felicitaba por sus triunfos sobre los españoles.

Sufrieron persecución los poetas Juan Nicasio Gallego, Meléndez Valdés, Lista, Quintana, etc.

En este golpe de Estado el carácter y la voluntad del rey tienen parte muy principal; pero no hubiera sido posible sin el consentimiento de parte de la nación y sin el movimiento de reacción que se produjo contra los principios de la Revolución francesa, impuesto por las potencias vencedoras de Napoleón.


(Izquierda) Gabriel Ciscar y Ciscar - (Derecha) Pedro Agar y Bustillo*** (c y d)



Los ministros y la «camarilla»

Juan Escóiquiz (e)
En el nuevo gobierno, los secretarios o ministros no tuvieron la antigua estabilidad. Las intrigas cortesanas y las delaciones producían constantes mudanzas de ministros, pasando de treinta los que hubo en seis años, y el desorden y la inmoralidad administrativa llegaron a escandalosos extremos. En general, los ministros fueron gentes mediocres elevadas por el capricho del monarca. Macanaz fue acusado de cohecho y desterrado; el duque de San Carlos sepa­rado, según reza el decreto, «por su cortedad de vista»; Garay y Echevarri trocaron la poltrona ministerial por el amargo des­tierro y González Vallejo por el presidio de Ceuta.

Los secretarios no tuvieron más que autoridad aparente como los Consejos, ya que el poder lo tenía la camarilla, o tertulia íntima del monarca, formada por hombres de muy escasas lu­ces. En ella figuraba el antiguo preceptor Escóiquiz, que había soñado ser un ministro-cardenal de la talla de Cisneros o Richelieu, cuando no era más que un conspirador e intrigante; el adulador Antonio Ligarte, que había sido esportillero, maestro de baile y agente de negocios, interviniendo en algunos escandalo­sos, que por la obscuridad de las cuentas dio con sus huesos en la cárcel.

Dmitry P. Tatischev (f)
Otro consejero del Deseado fue el antiguo vendedor de agua de la fuente del Berro, Pedro Collado, alias Chamorro, que le hacía reír con sus chistes y gracias burdas. Este bufón y favo­rito que deleitaba a Fernando con su truhanesca charla y disfru­taba de la absoluta confianza del rey, se jactaba de haber echado abajo un Ministerio con un chiste dicho al rey al tiempo de estarle desnudando.

Otros de la camarilla eran Tattischeff****, Ostalaza y el duque de Alagón, que le preparaba al rey amores extraoficiales. Los tertulianos se denunciaban también entre sí, y algunos fueron castigados, como Ligarte y Ostalaza. En la tertulia del regio Alcázar se despachaban los asuntos de gobierno; se elevaba o decretaba la caída de altos funcio­narios; se preparaban aventuras galantes; se repartían prebendas o cargos a políticos, a los absolutistas y a clérigos; se escuchaban las delaciones y se premiaban a los delatores, y se imponían cas­tigos de puño y letra del rey a los liberales más famosos y a los adictos al rey José. En septiembre de 1833 murió el rey de apoplejía.



Fernando VII: retrato de juventud, por Goya.
(Palacio de San Telmo, de Sevilla). (g)



Juicio sobre este monarca.

Con muy pocas excepciones, los historiadores juzgan con severidad a Fernando VII. Moderna­mente, el publicista Salcedo intenta la reivindicación.

Algunos lo defienden diciendo que era de presencia agrada­ble, de trato amable, de graciosa conversación zumbona y satí­rica, de carácter llano, que no gustaba de la etiqueta ni del cere­monial palatino, que vivía como un burgués y recibía a todo el mundo en las audiencias; que amaba los buenos libros y las obras de arte y que por miedo envió sus parabienes a Napoleón. Pero pese a lo dicho, y a porfía, liberales, moderados y carlistas han censurado la gestión de gobierno de este rey tan universalmente aborrecido.

En ningún reinado hubo tantos trastornos ni se cometieron más excesos con el manto de la política, ni se derramó más sangre en los combates, ni se erigieron, sobre todo, más cadal­sos. Para que nada faltase a este desdichado reinado, quizá el más infausto de la historia patria, se perdió el Imperio colonial de América y dejó planteada como herencia una guerra civil. El criterio más desfavorable lo pinta así: Desde niño fue reservado y frío, insensible a todo afecto, incluso al de su pa­dre ; de instintos crueles, en su corazón no tuvo cabida la cle­mencia. De pocas palabras, a sus labios nunca asomaba la risa y raras veces la verdad; pecaba de receloso y por ende de falso y de taimado. Hubo de ser discípulo aprovechado del intrigante Escóiquiz. En el proceso de El Escorial reveló su falta de carácter y felonía delatando a sus amigos y consejeros.

El marqués de Villaurrutia le cree el más funesto e in­feliz de los Borbones. Le culpa de la Guerra de la Independencia y de la pérdida de América por la preocupación de deshacerse de lo constitucional mediante la intervención armada de las po­tencias, que andaba secretamente mendigando. Para él la piedad fue un mito, y el ejercicio de la crueldad felino deporte tan sólo enfrenado por el miedo; él creó el gobierno de la «cama­rilla» y la tercería convertida en privanza, y la doble diplomacia a hurto de embajadores y ministros, engañados o complacientes.

Cánovas dice que «nuestra historia, tan rica en reyes ineptos, no lo es de reyes perversos como Fernando VII fue». Ballesteros escribe: «El defecto capital fue su cobardía. Tuvo miedo a Godoy; luego, en Valençay, a Napoleón, y, por último, a los li­berales. Ese miedo explica las vergonzosas ruindades de Fernan­do VII en Valençay. La cobardía produjo otros efectos más repulsivos: la doblez. El rey chispero, como le llamaban, acari­ciaba suavemente a sus víctimas antes de condenarlas.». Lo con­sidera el de mayor entendimiento de los Borbones hispanos. «Su voluntad y la moral convenimos en que eran muy discuti­bles. No supo vivir con la ideología progresiva de su siglo, ni estar a la altura de las circunstancias; no se dio cuenta del cambio mental que se operaba en Europa, ni de las variaciones políticas del continente. Para defender las ideas absolutistas em­pleó los peores medios.»

Pemán ha escrito que la monarquía tenía tal predicamento que podía «anestesiar a los hombres con esa magia de la realeza, por lo que durante siglos, ponerse una casaca de criado resultaba un honor apetecible. Un rey tenía que hacer una concienzuda labor de muchos años, estilo Fer­nando VII, para lograr hacerse antipático. El «Deseado» tuvo que llegar a la genialidad en la torpeza para que acabaran por no desearlo». Todas las opiniones expuestas son de historiadores derechistas monárquicos, y con ellos estimamos queda bien per­filada la figura y actuación del soberano. Si acudiésemos a testi­monios de otro campo, veríamos calificarle de mayor monstruo que Nerón.


Política internacional.

Se caracteriza por la desorientación. Nada favorable consiguió en el Congreso de Viena nuestro mediocre representante, Gómez Labrador. El embajador de Rusia, Tattischeff, llegó a ser uno de la camarilla, anuló la influencia inglesa y convino la inmoral compra de ochó navios rusos, podridos e inútiles para la navegación, que costaron una fabulosa cantidad. Otro tratado desfavorable fue la venta de Las Floridas***** a los Estados Unidos.




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(*) "Poco tardó el rey en seguir á España al general Zayas, pues salió el 13 de Valencey, bajo el nombre de conde de Barcelona, acompañado de los infantes D. Carlos y D. Antonio. Muchas otras personas formaban su séquito. Para evitar, según orden del emperador, todo encuentro ó relación con los ingleses, se dirigió por Tolosa, á Perpiñan adonde llegó el 19 del propio marzo, esperándolo ya el mariscal Suchet, á quien recibió Fernando con distinción, y aun le dio las gracias por el modo como se había portado en las provincias donde había hecho la guerra, según espresa Toreno, añadiendo que quería el rey continuar su viaje y pasar á Valencia sin detenerse. Pero oponíanse á ello instrucciones que tenia el mariscal , según las cuales debia pasar el rey Fernando á Barcelona y permanecer en aquella plaza en rehenes, 0hasta que se realizase la vuelta á Francia de las guarniciones bloqueadas en las plazas de Cataluña y Valencia. Precaución ofensiva, que siendo ignorada de Fernando al salir de su confinación, representábase como alevosía nueva que afortunadamente no fue en lo principal de ella consumada. Tan inesperado incidente quedó luego cortado por la conciliadora politica de que hizo gala  Suchet, acaso para empezar á ponerse en buen predicamento con la familia borbónica á cuyo poder había de prestar dentro de poco obediencia, ó porque á ello le indujese realmente lo odioso é inútil de la citada orden: lo cierto es que suspendió su ejecución y pidió nuevas instrucciones á París, accediendo entre tanto á que continuase el monarca español su camino, dejando en prenda al infante D. Carlos".(9)

(**) - "Eguía fue inmensamente impopular y casi todos los testimonios de quienes le conocieron, incluso dentro de su propio partido, le son hostiles. El 21 de octubre de 1809, un oficial de enlace británico, el coronel Phillip Keating Roche, le escribía a su gobierno que el general Aréizaga: «ha sido nombrado comandante del ejército en lugar del general Eguía, quien ha sido por fin destituido para gran satisfacción de casi todo el mundo». Se le reprochaba su tendencia al nepotismo. El general Girón, el general Álava, Francisco de Longa... todos hablaron mal de él. Posteriormente, sus propios compañeros de partido se volvieron contra él porque se atrevió a proponer una relajación de la represión política y ciertas concesiones liberalizantes, a la manera de la "carta otorgada" de Luis XVIII." (3)

(***) Pedro Agar y Bustillo (1763-1822), que alcanzó el grado de jefe de escuadra de la Real Armada Española y fue regente de España en diversos periodos durante la Guerra de la Independencia Española.

(****) - "Los agentes del zar abundaban en Italia y en Alemania, pero en ninguna capital el embajador de Rusia era más activo que en Madrid. El general Tatistcheff, nombrado para este cargo en 1814, se convirtió en el terror de todos sus colegas y del gabinete de Londres por su extraordinaria actividad en la intriga; Pero en relación con los asuntos internos de España su influencia fue beneficiosa; Y se dirigía con frecuencia hacia el apoyo de los ministros reformadores, a los que el rey Fernando, si estaba libre de presión extranjera, habría sacrificado rápidamente al placer de sus favoritos y confesores." (4)

(*****) - El Tratado de Adams-Onís o Tratado de Transcontinentalidad de 1819-1821 (antiguamente titulado Tratado de amistad, arreglo de diferencias y límites entre su Majestad Católica el Rey de España y los Estados Unidos de América y algunas veces denominado Florida Purchase Treaty o Tratado de La Florida de 1819-1821) fue el resultado de la negociación entre España y Estados Unidos para fijar la frontera entre la nación norteamericana y el entonces virreinato de la Nueva España. Luis de Onís acudió como representante del rey Fernando VII de España​ y por los estadounidenses el secretario de estado John Quincy Adams. La negociación se inició en 1819 y aunque se firmó en ese mismo año no fue ratificado hasta el 22 de febrero de 1821 por ambas partes. La frontera se fijó más allá del río Sabina y Arkansas hasta el paralelo 42° norte. En consecuencia, España renunció a sus posesiones más allá de esa latitud, entre ellas, el territorio de Oregón. También cedió definitivamente las Floridas, la Luisiana y la navegación por el río Missisipi.(8)



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Fuentes:

(1) - "Historia de España" - Biblioteca Hispania - José Terrero, Ed. Ramón Sopena, S.A., Barcelona, 1965
(2) - "La restauración de Fernando VII en 1814" - Emilio Laparra López, Universidad de Alicante, 07/04/2014
(3) - https://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_de_Egu%C3%ADa
(4) - https://en.wikipedia.org/wiki/Dmitry_Tatishchev
(5) - "La depuración franquista de los catedráticos de Historia de Instituto 1936-1943" - Eliseo Moreno Burriel, Universidad de Zaragoza
(6) - http://ramiro53-64.blogspot.com.es/2014/12/examenes-en-el-ramiro-alla-por-los-anos.html
(7) - http://www.perezreverte.com/articulo/patentes-corso/1006/una-historia-de-espana-xliv/
(8) - https://es.wikipedia.org/wiki/Tratado_de_Adams-On%C3%ADs
(9) - “Cataluña. Historia de la Guerra de Independencia en el antiguo Principado”. Tomo II – Adolfo Blanch, bajo la inspección de Joaquín Roca Cornet, Imprenta y Librería Politécnbica de Tomás Gorchs, Barcelona, 1861

Imágenes:

(a) - https://lenguasyliteraturas.files.wordpress.com/2014/11/84364-fernando-vii2bregreso.jpg
(b) - de Lithographed by Avrial y Flores, José María (1807-1891) [1] - Biblioteca Nacional de España IH/2723, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=5206773
(c) - De Desconocido - [2], Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=39722299
(d) - De Desconocido - [2], Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=39949732
(e) - http://3.bp.blogspot.com/-bl-xdjxbHis/T9CAlNFwg_I/AAAAAAAACeE/ybxZrmbukLE/s1600
/_Juan-Escoiquiz.jpg
(f) - By Vasily Tropinin - http://www.rulex.ru/rpg/WebPict/fullpic/3018-324.jpg, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=6219019
(g) - "Historia de España" - Biblioteca Hispania - José Terrero, Ed. Ramón Sopena, S.A., Barcelona, 1965

viernes, 4 de agosto de 2017

Pintura. El arte de... Wojciech Kossak


«La batalla de Somosierra [la carga de los jinetes ligeros polacos] tuvo un gran impacto en la pintura polaca. Como es natural, los jinetes apenas tuvieron tiempo de describir la geografía del desfiladero y de la sierra de Guadarrama. Este vacío lo lleno la fantasía de los pintores. A lo largo del siglo XIX se crearon en Polonia varias "Somosierras" pictóricas que ensalzaban la valentía de los szwolezerowie (jinetes ligeros). A finales de aquel siglo, el pintor Wojciech Kossak viajó a España expresamente para ver in situ el campo de batalla. Kossak constató lo siguiente:

"Los pintores franceses, como mi padrino, Horace Vernet, Bellenger, Raffet, los pintores polacos como Suchodolski, mi padre, yo, y muchos otros, tratamos este tema sin tener dato alguno sobre la disposición del terreno, excepto las descripciones de los que participaron en la carga : Zaluski, Niegolewski, Tedwen, Lubienski y otros. Aquellas descripciones son muy inexactas, por eso todas las "Somosierras" pintadas hasta ahora han sido fantasiosas."»(5)

El autor de estas palabras es el pintor polaco, aunque nacido en Paris, Wojciech Kossak, que es el protagonista de nuestra entrada semanal con la que retomamos la temática de la pintura militar sobre la época napoleónica. Kossak fue un pintor muy prolífico y sus obras se exhiben en varios museos de Polonia y también en numerosas colecciones particulares.



"Las fuerzas de Napoleón cruzando el Berezina" (1895). Pintado con Julian Falat


EL PERSONAJE

Autorretrato
Wojciech Kossak fue un pintor polaco representante de la pintura realista y especializado en la temática militar. Nació en Paris el 31 de diciembre de 1857, siendo su padre el eminente pintor Juliusz Kossak, su hermano gemelo el luchador por las libertades Tadeusz Kossak y asimismo fue padre del pintor Jerzy Kossak. Su segundo nombre se le puso en honor a su padrino el pintor francés Horace Vernet, y sus padres abandonaron Francia poco después.

Kossak asistió al colegio en la Plaza de las Tres Cruces de Varsovia y estudió más tarde en un instituto de Cracovia, recibía sus primeras lecciones de dibujo y pintura de su padre. Estudió arte en la Academia de Bellas Artes de Cracovia y en la Academia de Munich, en los talleres de Alexander Strähuber, Alexander von Wagner y Wilhelm Lindenschmit el Joven.

Después de completar un año de servicio militar en el regimiento de Ulanos de Cracovia (1876-1877), se trasladó a París, donde practicó la pintura en la École des Beaux-Arts, bajo Léon Bonnat y Alexandre Cabanel. En 1884, él volvió a Polonia y se estableció en Cracovia, moviéndose en su mansión familiar conocida como Kossakówka. En 1895, se fue a Berlín, para pintar el panorama de las Fuerzas napoleónicas cruzando el Berezina, junto con Julián Fałat (en colaboración con Antoni Piotrowski, Kazimierz Pułaski, Jan Stanisławski y Michał Wywiórski). La pintura, exhibida en Berlín (1896), Varsovia (1898), Cracovia, Kiev (1900) y Moscú (1901), tuvo gran éxito y fue popular entre el público y la crítica (un fragmento de Berezina se guarda en el Museo Nacional en Poznan).

Este fue uno de los encargos que ayudó a Kossak a recibir el patrocinio del Kaiser Guillermo II, que le proporcionó un estudio en el Palacio de Monbijou y disfrutó de numerosas comisiones; El artista recibió el reconocimiento de las esferas cortesanas como un excelente pintor militar y de retratos. Después de haber sido sometido a las críticas de periodistas polacos por beneficiarse de la cooperación con el káiser invasor, y desalentado por la creciente política antipolaca de Guillermo, Kossak salió de Berlín en 1902. Su reputación como un gran retratista le ayudó a recibir comisiones rentables en Viena (1902-1904) y Londres (1905). En 1907-1914, vivió en Cracovia, donde participó activamente en la vida cultural. En 1908, se convirtió en miembro fundador del grupo Zero, que desafió la posición dominante de la Sociedad de Artistas Polacos "Sztuka". En 1909 se unió a la dirección de la Sociedad de Amigos de Bellas Artes, convirtiéndose en su presidente en 1913, y permaneciendo en el cargo hasta 1916. Cuando estalló la Primera Guerra Mundial, fue comisionado en el ejército austriaco, mientras que en 1918, sirvió en el ejército polaco como mayor en el 3er regimiento de Ulanos. A pesar de sus deberes militares, en 1915 fue nombrado profesor de pintura militar en la Escuela de Bellas Artes de Varsovia; siguió trabajando como maestro hasta 1919.




Después de la guerra, regresó a Cracovia, sin embargo pasó mucho tiempo en Varsovia, donde en 1921 comenzó a alquilar un estudio de pintura en la 6ª planta del hotel Bristol, que le permitió llevar a cabo numerosas comisiones. Hizo varios viajes a los Estados Unidos de 1920 a 1934, donde fue reconocido por las élites como un retratista excepcional*. El artista viajó de Florida a través de Nueva York y Chicago, a Los Ángeles y San Francisco, pintando retratos de políticos prominentes, banqueros, estrellas de cine, agricultores y emigrantes polacos. Fruto de su éxito y reconocimiento fue el establecimiento de la Sociedad de Arte Kossak, dirigida a promover la obra de Kossak, por los círculos de inmigrantes polacos. Sin embargo, la organización fue apoyada y financiada principalmente por la aristocracia polaca y la aristocracia terrateniente, cuyas fincas Kossak visitaría junto con su hijo, Jerzy. Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, se quedó en la Cracovia ocupada por los alemanes y regresó a su cargo como presidente de la Sociedad de Amigos de Bellas Artes, con la esperanza de negociar la protección del patrimonio cultural polaco. Siguió pintando retratos y escenas de género, tales como bodas y escenas de caza. En el día de su muerte - 29 de julio 1942 - pidió que se aplicara pintura en su paleta, pero no pudo levantarse. Por la noche, hasta el último minuto mantuvo el conocimiento y murió rodeado de su familia.

Kossak fue un participante muy activo en el movimiento de exposiciones en Polonia y en el extranjero. Recibió numerosos premios y menciones honoríficas, entre ellos el premio de la Academia Polaca de Aprendizaje, otorgado por la fundación Probus Barczewski (1914), la Cruz de Caballero de la Orden Imperial Franz Joseph de Austria (1898), la medalla de oro en la Exposición Internacional de Arte de Berlín (1899), la Legión de Honor de Francia (1901), la medalla de oro en la Exposición Internacional de Munich (1906) y el Premio de Arte de la Capital de Varsovia (1933 y 1937). En 1923 fue galardonado con la Cruz de Comandante de la Orden de Polonia Restituta. Sus pinturas se encuentran en muchos museos de Polonia y en colecciones privadas.


OBRA ESCOGIDA


""Palenie sztandarów". Escena del panorama "Berezina" (1894-96). Óleo sobre lienzo, 195x425 cm.


(Izquierda) "Poczet sztandarowy". Escena del panorama "Berezina" (1896). Óleo sobre lienzo, 230x150 cm.
(Derecha) "Kuchnia polowa nad Berezyną." Fragmento panorámico (1896). Óleo sobre lienzo, 200x240 cm. 



(Izquierda) "Dwaj huzarzy francuscy". Escena del panorama "Berezina" (1896-97). Óleo sobre lienzo, 173x197 cm.
(Derecha) "Huzar francuski na sniegu". Fragmento panorámico (1896). Óleo sobre lienzo, 47x62,2 cm.


"Wiosna 1813 roku" (1903). Óleo sobre lienzo, 70x131 cm.

"Książę Józef Poniatowski w roku 1812."

"Huzar Wielkiej Armii" (1907). Óleo sobre lienzo

"Ranny kirasjer i dziewczyna." (1908). Óleo sobre lienzo. 95x136 cm


"Bitwa pod Raszynem" (1913). Óleo sobre lienzo. 189,5x398 cm.

"Bateria w ogniu - Raszyn" (1913). Óleo sobre lienzo. 131x250 cm.

"Zwyciężyliśmy! Raszyn" (1913) Óleo sobre lienzo

"Szwoleżer polski w starciu z huzarem pruskim" (1914). Oleo sobre tablero. 58x47 cm.

"Szarża w wąwozie Somosierry" (1907). Óleo sobre lienzo. 96x141 cm.

"Bateria zamilkła" (1909). Óleo sobre lienzo.

"Szwoleżer gwardii polskiej" (1910). Óleo sobre lienzo.

El panorama fue una técnica en boga entre los pintores del s. XIX. el panorama de Somosierra nunca fue pintado por desacuerdos con los funcionarios zaristas para producir obras en Varsovia. Los cuatro grandes bocetos en que se basaba fueron pintados junto con Michałem Wywiórskim (pintor de paisajes) y varias pinturas inspiradas en el tema de la batalla.


"Droga z Burgos (północ)" (1900). Óleo sobre lienzo 150x288 cm.

"Szarża na baterie hiszpańskie (wschód)" (1900) Óleo sobre lienzo. 150x288 cm. 

"Droga do Madrytu otwarta (południe)" (1900). Óleo sobre lienzo. 150x288 cm.

La guerilla (zachód) (1900). Óleo sobre lienzo. 150x288 cm.

El panorama "Batalla de las pirámides" fue el tema sustituto en ausencia de permiso para poder pintar "Somosierra". Wojciech Kossak se fue con Michael Wywiórskim a Egipto para estudiar el terreno, paisaje, la ropa y los tipos de personas. Después de regresar Wywiórskim pintó los paisajes y la composición figurativa fue a cargo de Wojciech Kossak. Fueron ayudados por Wladyslaw Jasieński, Kazimierz Pułaski, Zygmunt Rozwadowski, Józef Ryszkiewicz y Czesław Tański. El panorama tenía  15 m de altura y 115 m en su recorrido. Fue exhibido con bastantes restricciones y pronto se cortó en fragmentos.


"Bitwa pod piramidami". Szkic do panoramy. (1896). Óleo. 75,5x105 cm.

"Szarża Mameluków pod wodzą Murad Paszy". Część panoramy. (1900). Óleo sobre lienzo. 288x510 cm.


"Soldado y chica" (1912). Óleo sobre tablero. 45,5x37cm



(Izquierda) "Napoleón en el campo de batalla" (1910). Óleo sobre lienzo, 91x76 cm.
(Derecha)"Niech zyje cesarz! (Apoteosis de Napoleón)". Óleo sobre lienzo, 96x76 cm.



"Napoleon nad brzegiem Niemna" (1927). Óleo. 45,5x37 cm.

"Napoleon condecorando al General Tadeus Tyszkiewicz con la Legion de Honor en Smolensk".

"Napoleon pod Samosierrą" (1937). Óleo sobre lienzo. 70x120 cm.




(*) - Un retrato ecuestre de Kossak sobre el general norteamericano Pershing se encuentra en el museo de West-Point y fue presentado en nombre del gobierno polaco por el ministro, Jan Ciechanowski.

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Fuentes:

1) - http://culture.pl/en/artist/wojciech-kossak
2) - http://www.pinakoteka.zascianek.pl/Kossak_W/Kossak_W_bio.htm
3) - https://pl.wikipedia.org/wiki/Wojciech_Kossak
4) - http://www.altius.com.pl/index.php?p=obiekty&aukcje_id=9&obiekty_id=1768&aob=463
5) - "Soldados polacos en España: durante la Guerra de la Independencia Española 1808-1814" - Fernando Presa González y Agnieszka Matyjaszczyk Grenda, Huerga y Fierro Editores, 15 dic 2004

Imágenes:

- https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/1/1a/Wojciech_Kossak_-_Przej%C5%9Bcie_wojsk_Napoleona_przez_Berezyn%C4%99_-_1895.jpg
By Wojciech Kossak - Agra-Art, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=50724855
- https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/b/bc/Kossak_Portret_w%C5%82asny_z_palet%C4%85.jpg
- https://desa.pl/media/img/cms/artgallery_objects/5448/ddebb8545bbd2da67b2675ae96f57367.jpg
- Kazimierz Olszański: Wojciech Kossak, Ossolineum 1982, ISBN 83-04-01297-9, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=12199002
- http://www.pinakoteka.zascianek.pl/Kossak_W/Images/Artyleria_w_odwrocie.jpg
- http://www.pinakoteka.zascianek.pl/Kossak_W/Images/Palenie_sztandarow.jpg
- http://www.pinakoteka.zascianek.pl/Kossak_W/Images/Poczet_sztandarowy.jpg
- http://www.pinakoteka.zascianek.pl/Kossak_W/Images/Kuchnia_polowa.jpg-
- http://www.pinakoteka.zascianek.pl/Kossak_W/Images/Dwaj_husarzy.jpg
- http://www.pinakoteka.zascianek.pl/Kossak_W/Images/Huzar_na_sniegu.jpg
- http://www.pinakoteka.zascianek.pl/Kossak_W/Images/Wiosna_1813.jpg
- http://www.pinakoteka.zascianek.pl/Kossak_W/Images/Huzar_Wielkiej_Armii.jpg
- http://www.pinakoteka.zascianek.pl/Kossak_W/Images/Ranny_kirasjer.jpg
- http://www.pinakoteka.zascianek.pl/Kossak_W/Images/Raszyn.jpg
- http://www.pinakoteka.zascianek.pl/Kossak_W/Images/Bateria_Raszyn.jpg
- http://www.pinakoteka.zascianek.pl/Kossak_W/Images/Zwyciezylismy.jpg
- http://www.pinakoteka.zascianek.pl/Kossak_W/Images/Szwolezer_w_starciu.jpg
- http://www.pinakoteka.zascianek.pl/Kossak_W/Images/Somosierra.jpg
- http://www.pinakoteka.zascianek.pl/Kossak_W/Images/Bateria_zamilkla.jpg
- http://www.pinakoteka.zascianek.pl/Kossak_W/Images/Szwolezer_gwardii.jpg
- http://www.pinakoteka.zascianek.pl/Kossak_W/Images/Droga_z_Burgos.jpg
- http://www.pinakoteka.zascianek.pl/Kossak_W/Images/Szarza_na_baterie.jpg
- http://www.pinakoteka.zascianek.pl/Kossak_W/Images/La_guerilla.jpg
- http://www.pinakoteka.zascianek.pl/Kossak_W/Images/Bitwa_pod_piramidami.jpg
- http://www.pinakoteka.zascianek.pl/Kossak_W/Images/Szarza_Mamelukow.jpg
- http://culture.pl/en/artist/wojciech-kossak
- By Wojciech Kossak - http://www.dorotheum.com, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=31710027
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