sábado, 17 de diciembre de 2016

Película. "Maria Walewska" (1937), de Clarence Brown y Gustav Machatý

Con la entrada de esta semana retomamos nuestra sección de media, dedicada a manifestaciones artísticas y entre otras al séptimo arte, en concreto a los largometrajes de temática napoleónica. Filmada en el año 1937, María Walewska (o "Conquest" en la versión original) nos narra la historia de la condesa polaca que enamoró a Napoleón y curiosamente fue una de las mujeres que más fidelidad le profesó con el tiempo. La versión que nos ocupa fue protagonizada por dos de las estrellas de la época, la divina Greta Garbo y el famoso actor francés Charles Boyer, y que bajo la dirección de Clarence Brown y Gustav Machatý recrearon la historia a partir de la novela "Pani Walewska" escrita por Waclaw Gasiorowski, pseudónimo de Wiesław Sclavus. 

"En 1793 las dos terceras partes del territorio polaco fueron invadidas. El este por parte de Rusia y el centro del país quedó en manos de Prusia. Dos años más tarde la tercera parte que quedaba, fue ocupada por Austria, con lo cual Polonia queda prácticamente desaparecida del mapa de Europa. Stanisław Poniatowski, el rey electo del país abdicó del trono: ya no quedaba nada. Los polacos admiraban a Francia, de hecho en los salones de la alta sociedad, no se hablaba en polaco, sino en francés.

Así está el panorama cuando nace María en un pueblecito llamado Brodne, un 7 de diciembre de 1786. Su padre era un noble empobrecido, Mateusz Łączyński, el cual muere en 1794 luchando contra los rusos en la batalla de Maciejowice, en un intento de los polacos de recuperar su país, (Rusia era en aquellos años gran azote de Polonia). María una niña rubia, espigada y de ojos inmensamente azules queda huérfana, su madre se queda sola con siete hijos, llena de deudas y un palacio que se le cae a pedazos. La muerte de su padre profundamente patriota hace mella en ella, que se muestra siempre polaca a ultranza y fervientemente católica. Curiosamente tiene como profesor particular a Nicolás Chopín, el padre de Federico Chopín. Nicolás era francés y había tenido que exiliarse, es por eso que le inculcó la admiración por la cultura de su país y de Polonia."(6)



Arriba a la izquierda: María Walewska, pintada por François Gérard. Arriba derecha, la actriz sueca Greta Garbo caracterizada de la noble condesa polaca.


EL ARGUMENTO

Es enero de 1807, en el este de Polonia. Una partida de cosacos llega al palacio del conde Anastas Colona de Walewice  Walewski, destrozando y quemando todos sus muebles y cortinajes e incluso alojando a sus caballos y el forraje en los salones. El anciano conde trata de apaciguar a los cosacos y en medio de la escena aparece María, la joven esposa del conde, que enseguida capta la atención y las miradas de estos. Un jinete irrumpe con la noticia de la llegada de los franceses, y ello provoca la rápida huida de los cosacos, no sin antes haber golpeado al viejo conde con el knut en el rostro y prometiendo volver... 


Los cosacos irrumpen en los salones del palacio.

A continuación llega un escuadrón de lanceros polacos, entre los que se encuentra el teniente Pablo Łączyński , el hermano de María. Pablo es presentado al conde y a  Pelagia, la hermana de Anastas, que también vive en el palacio, habiendo esta perdido la memoria y pensando que aún vive en una Polonia unida. Pablo informa a los asistentes que Napoleón está en Polonia lo que provoca la inmediata alegría de María. La joven condesa reclama a su criado que prepare un carro dispuesta para ver al Emperador, que viaja de camino a Varsovia, en Brodne, tiene previsto cambiar sus cabalgaduras. Napoleón llega finalmente acompañado del capitán D’Ornano y el Gran Mariscal Duroc. Pasean un momento y un guardia de la escolta descubre a María, escondida entre la maleza y la nieve. 

Napoleón Bonaparte:  “¿Eres de verdad o sales de un copo de nieve?”
María Walewska: “Lo que vuestra majestad desee”
Napoleón Bonaparte: “La nieve se desvanece. Te prefiero auténtica. De carne y hueso”




Dos semanas más tarde en el Palacio del príncipe Poniatowski en Varsovia, María asiste a un baile en honor del Emperador, donde también asiste gran parte de la nobleza polaca. Los nobles y aristócratas son sucesivamente presentados a Napoleón, que reconoce a María y conoce a su esposo. Los nobles patriotas agasajan a Napoleón, pero esté, en medio de las súplicas de sus anfitriones para que proteja  y libere a Polonia, no deja de seguir con la mirada a la joven aristócrata, a la que el capitán D’Ornano también aborda de inmediato, pero Duroc por indicación de su señor enseguida "aconseja" al apuesto capitán que se retire. Comienza el baile ceremonial y en medio de los asistentes, Napoleón se dirige a una noble:

Napoleón Bonaparte: “Le gusta mi modo de bailar, condesa”
Noble condesa: (Haciendo una reverencia)“Bailáis maravillosamente, sire”
Napoleón Bonaparte: “Debe ser usted quién me inspira”




Enseguida Napoleón se empareja con María y todo el cortejo de bailarines desfila ordenadamente detrás de ellos.

María Walewska: "Estáis llamando la atención, sire”
Napoleón Bonaparte: “No es la primera vez. ¿Vendrá a verme mañana, condesa?
María Walewska: "Claro que no”

Napoleón baila con María y enseguida quiere una cita con ella. María, ofuscada, abandona el baile, lo que provoca las habladurías y corrillos de todo el salón. Ella ignora sus frecuentes cartas y flores, hasta que un grupo de nobles encabezado por Malachowski y Poniatowski, acuden a la casa de los Walewski, para que María ceda a los deseos del Emperador y que trate de conquistarlo* como un sacrificio personal para lograr su apoyo para la causa polaca. Tras debatirse entre sus principios y su patriotismo finalmente  María acude al fin al encuentro de Napoleón con la idea de suplicar su ayuda para la causa polaca. Un ilusionado Napoleón que en principio agasaja a la condesa, cuando se da cuenta de sus intenciones reales, tiene uno de sus napoleónicos enfados: 

Vive el Cielo que ironía. Yo que odio a las mujeres entrometidas, me vuelvo loco por una mujer que viene a verme, no para agradarme, ni por sí misma, sino para hablar de política”, y arrojando finalmente al suelo el libro que tenía entre manos, uno de los tics favoritos del Emperador.




Finalmente María, acorralada, cede al acoso del Emperador. Vuelve a casa donde su marido parte hacia Roma para pedir el divorcio y le deja su finca para su mantenimiento. Napoleón acude al palacio de los Walewski para alojarse con sus hombres. María les brinda hospitalidad pero se retira enseguida eludiendo al Emperador. Napoleón se encuentra con Pelagia, la hermana del viejo conde Walewski, que dormitando, de repente se despierta y ve a Napoleón frente a la chimenea:

Pelagia Walewska: "¿Quién eres?"
Napoleón Bonaparte: "¿Y usted?"
Pelagia Walewska: "No seas impertinente, joven, contesta a mi pregunta.¿Quién eres?"
Napoleón Bonaparte: "Bien. Míreme."
Pelagia Walewska: "No te he visto en mi vida. ¿Quién eres?"
Napoleón Bonaparte: "¡Soy Napoleón!"
Pelagia Walewska: "¿Napoleón? ¿Napoleón qué?"
Napoleón Bonaparte: "Hmm... ¡Bonaparte!"
Pelagia Walewska: "¿Napoleón Bonaparte? ¿Qué clase de nombre es ése? ¿Qué nacionalidad tienes?"
Napoleón Bonaparte: "Corso por nacimiento. Francés por adopción. Emperador por mis méritos."
Pelagia Walewska: "Oooh... Con que eres emperador, eh? ¿De dónde eres emperador?"
Napoleón Bonaparte: "Emperador de Francia, señora."
Pelagia Walewska: "Hee, hee, hee. Así que eres Emperador de Francia. Y mi buen amigo, Su Majestad Luis XVI habrá abdicado en tu honor, supongo?"
Napoleon Bonaparte: "Pues, pues él no lo sabía entonces, pero en cierto sentido, así fue señora."
Pelagia Walewska: "Esta casa acabará convirtiéndose en un manicomio."




Ésta le invita a jugar a cartas y se desarrolla a continuación una de las escenas más divertidas de la película, y que denota otro de los tics de Napoleón, el hacer trampas en los juegos de cartas.

Pelagia Walewska: “Ya que eres emperador supongo que puedes permitirte jugar por dinero”
Napoleon Bonaparte:“Fije usted la cantidad”
Pelagia Walewska: “Probablemente tu dinero es tan imaginario como tu título”

La escena termina con el enfado de los dos jugadores acusándose de hacer trampas y Pelagia volcando la mesa como en una vulgar disputa tabernera. María acude al oír los gritos y Napoleón seguidamente aborda una vez más a la condesa en sus aposentos:

Napoleón Bonaparte: ¿Crees que me conoces muy bien, verdad?
María Walewska: “Sire, estáis rodeado de gloria”
Napoleón Bonaparte: “Mis victorias están rodeadas de gloria, María, pero yo he conocido la derrota. Cuando era niño en la escuela, era pobre, tímido, despreciado, estaba delgado y desnutrido. En el recibidor había una gran chimenea y hacía mucho frío. Yo intentaba acercarme a ella pero los chicos mayores no me dejaban. Nunca sentí bastante calor, hmm, aunque a decir verdad nunca he sentido bastante calor. Aquello fue una derrota. Cuando tenía veintisiete años dejé a la mujer que adoraba para conducir un ejército de la República. El mundo me aclamó como el salvador de Francia. Mi mujer recibió las noticias de mi victoria en brazos de otros hombres. Esto fue otra derrota. Los lazos de la sangre son fuertes en mi. He colocado a mis hermanos y hermanas sobre tronos y ellos me han pagado con sus peleas, sus envidias, su egoísmo. Esto es otra derrota. Y no tengo un hijo. No tengo a nadie. Sólo me queda mi madre. Y me llaman tirano. Y asustan a los niños con mi nombre. Eso también es una derrota. La próxima vez que me veas rodeado de gloria, recuerda esto. Buenas noches, María




Dos meses más tarde en el castillo de Finkestein**, en el este de Prusia, María ya como la amante del Emperador, le acompaña en el palacio. Pablo coincide otra vez con su hermana, se entera de la separación de su marido y se da cuenta del favoritismo de Napoleón hacia él. Dos años más tarde, en julio de 1809, María se aloja en París, donde recibe a la madre de Napoleón que la visita, y se entera que María está encinta. Napoleón la reclama en Viena y manda que D’Ornano la acompañe. Napoleón necesita sangre real con el fin de lograr sus objetivos. En Schönbrunn (Viena), María se entera de que el nuevo matrimonio de Napoleón ya estaba previsto. "Yo no puedo ajustar mi política a tus sentimientos” le espeta Napoleón a María. Ella esconde su amante que está esperando un hijo de él y desilusionada viaja de regreso a su casa. Tras el matrimonio de Napoleón con María Luisa, la princesa austríaca, dos años más tarde, la Grande Armée se retira derrotada de Rusia a través de una nevada Polonia.

"Sire, os compadezco"

Dos años más tarde en agosto de 1814 en la isla de Elba, María visita a Napoleón en su cautiverio con el hijo de ambos. A pesar de que está convencido de la inutilidad de sus planes, ella le lleva un mensaje al continente.


Napoleón en el puerto de Elba.


Napoleón regresa de nuevo y una nueva guerra comienza. En Waterloo su destino se sella finalmente. Por último, en julio de 1815, en el puerto de Rochefort, María y Napoleón se encuentran por última vez.


Napoleón parte al exilio.


LA PELÍCULA

Clarence Brown, el director, supo proveer a sus estrellas de un enorme instinto de interpretación y normalmente aceptaba las sugerencias de los actores en las escenas. Eso hizo que sus películas estuvieran surtidas de diálogos naturales, haciendo hincapié en los ritmos adecuados en cada escena. En la MGM fue uno de los directores más reconocidos, donde dirigió a las grandes estrellas de esa compañía (Joan Crawford y la misma Greta Garbo), en muchas ocasiones. Incluso la Garbo (que ya había sido dirigida por el cineasta) lo nombró como su director favorito. La actriz sueca, en la cima de su carrera, exhibe una vez más sus rasgos de gélida y escultural belleza, con una interpretación de María contenida y creíble. Para mí la gran sorpresa al ver la película ha sido la interpretación de Charles Boyer, un gran actor francés de la época, que aporta las necesarias dosis de humor, deseo, malhumor e impaciencia napoleónicos para configurar uno de los mejores napoleones que han desfilado por la pantalla.

La película es en mi opinión altamente recomendable para los amantes de la época: escenas bien ambientadas (quizás a excepción de los brillantes salones de palacio del gusto hollywoodiense de la época), el guión es sorprendentemente fiel a la realidad histórica y las interpretaciones de la pareja protagonista hacen aún más creíble ésta si cabe. La película no funcionó en taquilla en los EE.UU. (de prever, ya que es una historia básicamente del gusto europeo) y en total perdió más dinero para los estudios que cualquier otro film en el período de 1920 a 1949. Con todo, el film ha envejecido notablemente bien, convida a ser visionado y en definitiva a pasar con él un buen rato.


REPARTO

- Greta Garbo................ María Walewska
- Charles Boyer............... Napoleón Bonaparte
- Reginald Owen ............ Talleyrand
- Alan Marshall .............. Capitán d'Ornano
- Henry Stephenson ........ Conde Anastas Walewski








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(*)  Al final bajo la presión combinada del Emperador, los nacionalistas polacos y Talleyrand, María Walewska cedió. [...] Con el tiempo ella se enamoró de él y se convirtió en una entusiasta amante.(7)

(**) María Walewska se mudó al Schloss Finkestein, donde Napoleón había establecido su cuartel general, tras la sangrienta batalla de Eylau. La condesa parecía más enamorada que nunca, y era evidente que el Emperador estaba loco por ella. Hasta el 1º de abril, durante cinco semanas, la tuvo junto a él, mientras le aseguraba a Josefina -a quien le dirigió cinco cartas en menos de una semana tras la horripilante masacre de Eylau- que los rumores de su relación con la condesa que llegaban a Francia no tenían fundamento alguno.(7)

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Fuentes:
(1) - http://www.greta-garbo.de/filmbuehne/maria-walewska.html
(2) - http://www.imdb.com/title/tt0028739/ Storyline written by Arthur Hausner <genart@volcano.net>
(3) - http://www.imdb.com/title/tt0028739/trivia?tab=qt&ref_=tt_trv_qu
(4) - http://www.imdb.com/title/tt0028739/trivia?ref_=tt_trv_trv
(5) - http://www.napoleon.org/en/history-of-the-two-empires/biographies/marie-walewska/
(6) - https://cinepolaco.com/cine/siglo_19/mariawalewska/index.html
(7) - "Napoleón. Sus esposas y amantes" - Cristopher Hibbert, Ed. El Ateneo, 2005
(8) -  https://es.wikipedia.org/wiki/Clarence_Brown

Imágenes:
a) - De François Gérard - [1], Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=403960
b) - http://filmlinks.tv/pelicula/682530/toda-la-informacion-de-la-pelicula-maria_walewska
c) - https://cinepolaco.com/cine/siglo_19/mariawalewska/index.html

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