jueves, 27 de octubre de 2016

Historias de los perros en las guerras napoleónicas. El valiente Moustache (y II)

Acabamos hoy nuestra miniserie de dos entradas dedicadas a los perros en los ejércitos de la época napoleónica con la historia de Moustache (Bigotes), un perro de aguas de raza francesa ("Barbet") con la reputación de haber tomado parte en las Guerras de la época Consular y posteriormente en las Napoleónicas. Uno de las primeras referencias del mismo fue escrita por Arna Cano en 1826, con una historia parcialmente basada en la ficción. Alain de Fivas en 1864 escribió en francés una historia similar, y nuestro héroe de cuatro patas es nombrado en al menos once publicaciones de dicha época inglesas, francesas y alemanas.(1)

El relato es simpático, seguramente mezcla ficción con realidad, pero pensamos que es representativo de alguna manera de todos aquellos perros, cualesquiera que fuese su procedencia, que acompañaron en las vicisitudes de los soldados de la época por los campos de batalla de toda Europa; un camarada fiel para los soldados, para los cuales no dejaba de ser un compañero más de armas que en la mayoría de ocasiones gozaba de su más alta estima, haciendo que la frase "el mejor amigo del hombre", en este caso "el mejor amigo del soldado", adquiriera todo su significado. Así pues, un recuerdo para todos los Moustache, de la época napoleónica.


MOUSTACHE, UN BARBET HÉROE

Barbet francés (a)
Moustache (Bigotes), un perro de aguas de color negro, nació en La Falaise, en la región de Normandía (Francia) aproximadamente en septiembre del año 1799, curiosamente cuendo la estrella de Napoleón comenzaba a brillar. A la edad de seis meses, Cano afirma que fue enviado a Caen a vivir con con una tendero de comestibles y un buen día, vagabundeando por las calles y atraido por la música militar, se encontró con una compañía de élite de granaderos en un desfile. Se puede decir que Moustache siguió detrás del regimiento, que no tenía otros perros, ya que salió de la ciudad y con la aprobación del tambor mayor, se le permitió acompañar a la unidad en la campaña. El regimiento se dirigió hacia Italia como parte del contingente que tomó parte en la campaña italiana luchando por Francia contra Austria durante las guerras revolucionarias francesas(*). A pesar que Moustache no era un perro con un entrenamiento militar, al parecer llevó la vida militar bastante bien, cruzando el Gran San Bernardo a través de los Alpes con el ejército del primer cónsul Napoleón Bonaparte en la primavera de 1800. Durante esta etapa se dice que tuvieron lugar de las acciones más famosas de Moustache.

Mientras el regimiento estaba acampado cerca de Belbo (en la región del Piamonte) los austriacos habían montado un ataque nocturno sorpresa en el campamento francés con un clima tormentoso. Se afirma que Moustache se dio cuenta de que las tropas austríacas se acercaban y ladró para alertar a los granaderos, que estaban con él y pudieron repeler el ataque. Otras fuentes sitúan este acontecimiento como ocurrido en Alejandría (Egipto) durante la campaña de Egipto contra el Imperio Otomano. Esta variante puede haber sido inspirada por la carta de Napoleón al general Auguste Marmont justo antes de la Batalla de Abukir 1799 cuando Marmont estaba en Alejandría. Se instó a Marmont proporcionar un sistema de alerta de ataque al asegurar "una gran cantidad de perros que se pueden hacer uso de mediante su publicación en el frente de sus fortificaciones". Después de este evento, se dice que el coronel del regimiento de granaderos habría colocado formalmente en Moustache el rollo como un granadero y le dio un collar con el nombre del regimiento. Además, ordenó que el Moustache recibiera las raciones de campaña a que tenía derecho a un granadero y que fuera peinado por el barbero de la unidad una vez por semana. 


Moustache con Marengo, el caballo de Napoleón (b)


Batalla de Marengo

Tanto Cano como Fivas relatan que, en el camino a Marengo estando con la 40ª demi-brigade de línea, Moustache participó en un pequeño combate entre una compañía de su regimiento y algunos austriacos. Estaba de pie en la vanguardia de la compañía cuando recibió una herida de bayoneta en el hombro izquierdo. Bigote pasó varios días recuperándose en el hospital del médico del regimiento, siendo citado en el orden del día del regimiento. A pesar de que no se recuperó totalmente de la herida, Moustache habría participado en el campo de batalla con el regimiento el 14 de junio de 1800, en la batalla de Marengo. Durante la batalla persistentemente ladró a las fuerzas austriacas y sólo fue disuadido de atacarlas por sus bayonetas caladas. Moustache abandonó los granaderos poco después de la victoria francesa en Marengo, al parecer porque uno de ellos le trató de encadenarlo a una garita, y en su lugar se unió a una compañía de coraceros montados.


Batalla de Austerlitz

Moustache condecorado por el mariscal
Lannes, por JoB (c)
Fivas establece que Moustache fue a la batalla con los coraceros (¿?) y en el momento que el 40º de línea, secundado por el 34º de línea realizaron una carga, en medio del furor del combate, estuvo presente cuando el portador del estandarte del regimiento se vió rodeado de soldados austriacos. El abanderado al parecer mató a tres austriacos antes de que él mismo cayera víctima de las bayonetas enemigas, envolviendo la bandera a su alrededor mientras caía, para evitar su captura. En este punto Moustache se enfrentó a los cinco o seis austriacos restantes y estaba a punto de ser bayoneteado cuando el grupo fue alcanzado por una ráfaga de metralla de artillería. Moustache, herido en una pierna, arrancó la bandera del cuerpo de su portador del estandarte y lo regresó al campamento francés. Otras fuentes citan que la lucha fue con un gran danés de 60 kg arrojado desde las tropas rusas. Después de una breve lucha el gran danés yacía muerto y el herido perro de aguas llegó a las líneas francesa. Los soldados de inmediato sacaron al pequeño héroe del campo de batalla y vendaron al perro (con dos impactos de bala, que le habían roto la pata).


Moustache salva la bandera del enemigo. (d)


Puesto que todo el mundo en el ejército de Napoleón se medía por sus gestas, y Jean Lannes, era un héroe para el ejército, no sin razón, nadie se sorprendió de la visita que hizo al perro herido. En reconocimiento de esta valiente acción el Mariscal Jean Lannes ordenó que el viejo collar de Moustache fuera sustituido por una medalla de cobre sobre un pedazo de cinta roja. Fivas afirma la medalla fue grabada con las palabras "II perdit une jambe à la bataille d'Austerlitz, et sauva le drapeau du Regiment" en el frente, y "Moustache, Chien français: qu'il soit partout respecté et chéri comme un brave" en el reverso, que traducido "Perdió una pierna en la batalla de Austerlitz y salvó la bandera del regimiento" y "Moustache, un perro francés: respetado en todas partes y apreciado como un héroe", respectivamente. Al menos otra fuente dice en cambio que la medalla fue de plata y que tenía un collar tricolor. Asimismo por orden del mariscal el perro fue incluido en la nómina del regimiento, recibiendo todas las raciones de comida y pago. Unos días más tarde, Moustache fue presentado a Napoleón, para quien realizó algunos trucos. El emperador se rió, cuando después de decir "los enemigos de Napoleón", Moustache levantaba la pata trasera. Otra versión dice que Moustache fue adiestrado por los soldados para saludar al Emperador, levantando su pata a la altura de la oreja.


Los veteranos adiestraron sus perros para saludar al
Emperador,  por JoB. (e)


Batalla de Aspern Essling

En la batalla de Essling, Moustache habría encontrado a una compañera. Al unirse a las líneas del frente, una caniche fue descubierta entre el enemigo. Durante el transcurso de la batalla, los dos se reunieron y el caniche acompañado de Moustache regresaron ambos al campo francés. Esta relación duró alrededor de un año y dio lugar al nacimiento de cachorros que fueron atendidos por las mujeres en el campamento.


Campaña de España

Moustache se dice que dejó a los coraceros después de ser golpeado por un soldado de caballería con el plano de la hoja de su espada. Fivas dice que entonces se unió a una unidad de dragones a la que siguió a España, participando en dos campañas con ellos durante el las cuales caminaba por delante de la columna y la advertía con sus ladridos cada vez que oía un ruido.

Durante una batalla en la cordillera de Sierra Morena en el sur de España, Moustache se supone que había llevado de vuelta al campamento los caballos de los dragones muertos en el campo de batalla. Poco después de esto, se dice que había sido secuestrado por un Coronel que deseaban poseerlo. Después de pasar diecisiete días en cautiverio el perro aparentemente escapó por una ventana abierta y se unió a la tripulación de una cañonera. Posteriormente participó en la Batalla de Badajoz, donde fue alcanzado por una bala de cañón y fue muerto el 11 de marzo de 1812, a la edad de doce años.

Moustache fue enterrado según se dice en el campo de batalla junto con su medalla y la cinta con una lápida grabada con las palabras "Ici repose le brave Moustache" ("Aquí yace el bravo Moustache). A pesar de que fue herido varias veces en su vida, se dice que todas sus heridas fueron en su frente. Después de la victoria de los aliados sobre los franceses en la Guerra de la Independencia, se cuenta que los españoles destruyeron su lápida y la Inquisición ordenó desenterrar sus huesos para ser quemados.

Recientemente en el año 2006, su memoria fue honrada con una placa erigida en el cementerio para mascotas de Asnieres-en-Seine, en Paris, el lugar de último reposo de perros famosos como Barry, el heroico San Bernardo y la estrella de las películas Rin Tin Tin. 


Lápida conmemorativa de Moustache (f)


Un fragmento del discurso de Christian Cadoppi, en el cementerio de Asnieres-en-Seine, el 11 de marzo de 2006(7):

"… Mesurez un instant le sens que prennent les mots "honneur", "courage", "dévouement", "fidelité" et "sacrifice", lorsqu'ils furent conjugués par ce brave animal. L'héroïsme n'est pas une vertu réservée aux hommes. Digne d'un profond respect; symbole du dévouement et de la vigilance, MOUSTACHE, le chien de légende, est et restera un exemple. Que la mémoire des hommes puisse en conserver longtemps la trace."

(trad.) "… Mesurad un momento el sentido que toman las palabras "honor", "valor", "dedicación", "lealtad" y "sacrificio" porque se conjugaron para este valiente animal. El heroísmo no es una virtud reservada a los hombres. Digno de un profundo respeto, símbolo de la devoción y la vigilancia, Moustache, el perro de leyenda, es y seguirá siendo un ejemplo. Que la memoria de los hombres pueda conservar durante mucho tiempo su huella".



Grabado representando a Moustache en la batalla. (1836) (g)






(*) "Mme Radis, sa cantinière de maîtresse, peut lui dire adieu : « Moustache » — baptisé ainsi à cause de ses poils longs et broussailleux — ne quitte plus la troupe d’élite, monte la garde devant leur caserne et finit les fonds de marmite… Très vite, le barbet se fait remarquer par son intelligence et son flair époustouflant."(7)


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Fuentes:

1) - https://en.wikipedia.org/wiki/Moustache_(dog
 2) - http://napol10.skyrock.com/365790593-LE-CHIEN-MOUSTACHE-LE-HEROS-DE-LA-GRANDE-ARMEE.html
3) - "Why Do Dogs. 477. Chase Their Tails But Always Know Th" - Karen Brush, New Holland Publishers, 2007
4)- http://barbety.pl/en/about-the-breed/moustache/
5) - "Le chien : son histoire, ses exploits, ses aventures / Alfred Barbou ; illustré par Paul Lemagny,..." - Alfred Barbou, P. Barbou (Paris), 1938
6) - http://moustache-empire.pagesperso-orange.fr/Historique.htm
7) - https://www.pressreader.com/

Imágenes:

a) - Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=854180
b) - https://s-media-cache-ak0.pinimg.com/736x/c7/b0/ea/c7b0eabab52ee9395e14a5723eb00564.jpg
c) - http://aufildesmotsetdelhistoire.u.a.f.unblog.fr/files/2011/12/D%C3%A9coration-du-chien-Moustache-par-le-mar%C3%A9chal-Lannes1.jpg
d) - http://cache3-img1.pressdisplay.com/pressdisplay/docserver/getimage.aspx?regionKey=3i44IW29dWAqGEkPjwKBqw%3D%3D&scale=100
e) - "Le grand Napoléon (French Edition)" - J. Marthold y Jacques Onfroy de Bréville (ilustraciones por JoB), Editions AOJB, 2014
f) - http://barbety.pl/en/about-the-breed/moustache/
g) - De Author not listed on article. Published by William Mark Clark. - Tales of the wars; or, Naval and military chronicle (page 109), Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=11862266

viernes, 21 de octubre de 2016

Historias de los perros en las guerras napoleónicas (I)

Grabado de época (a)
El general Sir William Howe, comandante en jefe de las fuerzas británicas durante la Guerra de Independencia Americana, perdió su perro durante la batalla de Germantown, el 4 de octubre de 1777. Con el nombre de su dueño grabado en el collar, el perro había acompañado a su dueño en el campo de batalla, pero lo había abandonado con el ejército equivocado.  El general George Washington, gran amante de los perros, cuidó de que lo alimentaran y cuidaran y dos días más tarde ordenó que fuera devuelto a las líneas británicas con la siguiente nota escrita por su edecán:

"Con los cumplidos del General Washington al General Howe, tiene asimismo el placer de devolverle un perro, que accidentalmente cayó en sus manos, y que por la inscripción del collar, parece pertenecer al General Howe"

La anécdota es anterior a las guerras napoleónicas, pero muestra claramente la consideración que tenían algunos perros en tiempos de guerra. Desde mediados del siglo XVII, ya se pueden distinguir dos grupos de canes: los perros en guerra, aquellos perros mascotas, favoritos de sus amos, que se llevaron con ellos durante el servicio activo, y los perros de guerra, los perros propios de cada regimiento o brigada, que siguieron al tambor y tuvieron una participación plena en funciones como centinelas y perros de vigilancia, aunque el ejército francés, por ejemplo, en algunos casos también los utilizó para llevar la munición (13), los regimientos prusianos tenían a sus propios perros centinelas y sus perros portadores de despachos y por último, el ejército austríaco, tenía algunos perros enfermeros, cuya raza eran dogos alemanes, para llevar auxilio en el campo de batalla a los soldados heridos.

La clásica expresión de "el perro del regimiento" nos recuerda la relación increíblemente cercana entre el hombre y su mejor amigo en el fragor de la batalla y cómo la muerte de un perro podía llegar a ser objeto de profunda tristeza para todo el regimiento. Los ejércitos del gran imperio de Napoleón no poseyeron nunca tropas o unidades de perros organizados militarmente. Esta época se caracterizó por lo general, por un uso más individual del perro. La saga napoleónica sin embargo incluye varias anécdotas que describen el papel valiente y ejemplar del perro en el frente de batalla. Numerosas brigadas poseían a sus perros, así como en el seno de las tropas enemigas prusianas, austríacas, inglesas, rusas y portuguesas.


"La marcha de los ingenieros, por Ferrer Dalmau, con un perro acompañando la marcha de los soldados. El cuadro representa al Regimiento Real de Minadores-Zapadores abandonando Alcalá de Henares el 24 de mayo de 1808. Ellos fueron la primera unidad en sublevarse contra los franceses en los albores de la Guerra de la Independencia. (b)

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En 1796, una Tasa para perros ("Dog Tax Bill") fue propuesta en el Parlamento británico por John Dent, en un intento de encontrar fondos para la guerra con Francia. Los debates y discusiones fueron apasionados y mientras que los partidarios de la medida recalcaban el carácter de mercancia de lujo de las mascotas, para los contrarios, la relación entre perro y hombre no debía estar sujeta a tasas. Se argumentaba que el perro era un miembro más de la casa y que la relación entre perro y amo podría transformarse de amistad a servitud.

Dent argumentaba que los perros comían una gran cantidad de comida, limitando las provisiones del país. La tasa haría que la comida fuese más barata, disminuirían los casos de rabia y se podría tener una gran fuente de ingresos. Aunque su propuesta fue rechazada, el mismo mes una Tasa para perros fue introducida por William Pitt, El Jóven. Al contrario que la propuesta de Dent que no hacía distinciones, la nueva medida intentó tasar a los perros como "artículos de lujo" y distinguir entre los pobres y los ricos. Los propietarios de perros de carreras y todos aquellos con dos o más perros fueron tasados con 5 shillings por perro. Aquellos que sólo tuvieran un perro doméstico y ya sujetos a otras tasas en la casa, sólo deberían pagar 3 shillings. La tasa permaneció inalterable hasta 1882. (1)
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Los nombres y las historias de los perros y sus hazañas han llegado hasta nosotros por el registro escrito de los mismos e incluso Napoleón dejó constancia escrita de muchos de ellos. Vamos a tratar de repasar los nombres de algunos de estos perros singulares cuyos nombres han quedado unidos para siempre a la epopeya de las guerras napoleónicas, sintetizando las diferentes fuentes consultadas, y recomendando muy particularmente la magnífica página web de Christian Cadoppi (Moustache, le petit cabot de l'Empire), llena de información e historias sobre el particular y que dedica, al igual que yo estas dos entradas, a todos los apasionados de los perros y de la historia napoleónica.


"El perro herido del regimiento", por Horace Vernet (1819) (c)


LOS PERROS EN LAS GUERRAS NAPOLEÓNICAS

CANICHES EN LA GUERRA

"Coquin de temps" (d)
Los perros jugaron un importante papel en las guerras napoleónicas. Entre los perros que en ellas participaron se encontraron muchos caniches. En Rusia, el sargento Adrien Bourgogne (ya tratado en nuestra entrada Adrien Bourgogne en Rusia) se encontró con un hombre llevando un caniche llamado Mouton a su espalda, debido a que las cuatro patas del perro se habían congelado por las bajas temperaturas y no podía caminar. Mouton había venido de España en 1808, estuvo en Alemania, en las batallas de Aspern-Essling y Wagram y volvió a España en 1810 habiendo atravesado toda Europa con el regimiento. En la primavera de 1812 partió hacia Rusia, se perdió en Sajonia, pero reconociendo un uniforme del regimiento siguió el camino de la columna hasta Moscú. 

Otro caniche que encontramos en la campaña de Rusia, Moffino fue separado de su dueño, un cabo italiano, en el caos del cruce del río Berezina en 1812. Se dice que Moffino hizo todo el camino de regreso a Italia, donde se reunió finalmente con su dueño en Milán un año más tarde.

Barbuche fue uno de tres inseparables compañeros durante las campañas de Italia, los otros eran un jóven tambor llamado Petit Jean y su sargento, Fougasse. Barbuche perdió una pata tratando de defender a Petit Jean que murió en batalla. Tras la guerra, Barbuche y Fougasse cuidaron uno del otro, haciendo números de circo, que era lo que hacían cuando conocieron a la madre de Petit Jean.

El caniche Sancho (e)
Un caniche francés, Sancho, fue adoptado el mismo año por el Marqués de Worcester tras la batalla de Salamanca, que había encontrado al perro sobre la tumba de su amo, un teniente francés, y lo acompañó de vuelta a Londres. Buff, otro caniche de color negro acompañó a su dueño, el teniente coronel Chestmaster, durante la campaña de España.

Después de la batalla de Talavera (27-28 de de julio de 1809), el general escocés Graham, posteriormente Lord Lynedoch, supo de un perro que yacía sobre la tumba de su amo, un oficial español y que se negaba a comer. Mandó que el perro fuera llevado a sus habitaciones, pero el criado volvió sin él y dijo que el perro no permitía que se le acercara. El general Graham le ordenó tomar la cantidad de soldados que fueran necesarios para llevarselo. Después de un tiempo, el perro, de nombre Muchuch fue enviado a Escocia, a la casa de su amigo Graham de Fintry que residía en Edimburgo. En esa casa permaneció algunos años siendo el deleite de todos. Era una gran caniche, de color marrón, y había perdido parte de una de sus orejas por un tiro en una batalla. En esos días los cañones del castillo anunciaban muchas victorias, y cuando se disparaban, Muchuch entraba en un estado de gran excitación; la puerta de casa se abrió, y corrió directo hacia el Castillo y directamente a la batería de cañones, entre los hombres. Después de un tiempo se le esperaba con regularidad en tales ocasiones, y se le daba la bienvenida entre la mayor parte de los soldados. Con frecuencia salía a pasear con la institutriz y las jóvenes: una mañana, en el Parque del Rey, tuvo un ataque de asma, y un soldado amablemente les ayudó a llevarlo a una corriente de agua y luego a Holyrood. Después de haber escuchado su historia les pidió permiso para familiarizarlo con la guardia en el Palacio y los soldados tributaron todo su respeto al viejo héroe. Muchuch terminó sus días en paz, en Fintry.


"Soldado herido", por Horace Vernet. (f)


PERROS AL RESCATE

S. Bernardo (f1)
Durante más de 200 años, los perros trabajaron con los monjes del Monasterio de San Bernardo, rescatando a más de 2000 personas. Se asignaban guías de montaña a los viajeros que eran acompañados por perros. Sus amplios pectorales eran útiles en la limpieza de caminos a través de la nieve, y también mostraban un excelente sentido de la orientación. Podían encontrar su camino a través de la niebla y las tormentas de nieve, y tenían una nariz lo suficientemente sensible para descubrir personas enterradas en la nieve.  A Barry, uno de los perros más famosos que vivió en el monasterio, se le atribuye el rescate de 40 personas en las profundas nieves o en las avalanchas de los pasos de alta montaña. Vivió en el monasterio de 1800 a 1812. Su cuerpo se muestra hoy en el Museo de Historia Natural de Berna. Otro perro del hospicio, llamado Paris, salvó la vida, despues del paso del ejército francés en 1800 por sus nevados desfiladeros, a tres soldados que se extraviaron en ellos. En lo único que puede considerarse a este animal como perro digno de ser empleado en la guerra es en la habilidad especial que poseia para mandar el ejercicio, no dejando pasar por el camino a soldado alguno sin que antes hubiese echado el arma al brazo.


Bonaparte en el San Bernardo (g)

Además de los perros de la raza llamada de San Bernardo cabe mencionar la de los perros franceses que en la misma campaña de 1800 consiguieron salvar un precipicio. Pertenecian á un batallon francés de la columna Bethencourt, del Simplón, y queriendo reunirse con los soldados que acababan de atravesar la sima por medio de una cuerda tendida de uno a otro lado, perecieron tres de los cinco que lo intentaron en las aguas que rodaban con estrépito al fondo del abismo, y los dos restantes escaparon del peligro, reuniéndose llenos de contusiones con sus amos, a quienes no quisieron abandonar. (11)


NAPOLEON Y LOS PERROS

Napoleón en Bassano (h)
Napoleón otorgaba claramente un papel al perro de mero guardián. Durante su expedición a Egipto en 1798 y en 1799, Bonaparte aconsejó a sus lugartenientes (correspondencia a Marmont, 21 de enero de 1799) a cargo de la guarnición de ciudad de Alejandría, unos días antes la batalla de las Pirámides, que usaran perros callejeros en la ciudad para fortalecer las patrullas y los puestos de guardia en las murallas de la ciudad. Por contra, Napoleón tenía fobia a los gatos y nunca fue un aficionado a los perros, y lejos de detestarlos, por contra, en ocasiones reconocía su valor, e incluso estando en Venecia, prohibió por decreto una práctica monstruosa, la de utilizar perros como proyectiles para disparar con un cañón, como era costumbre en esa ciudad, durante las fiestas. 

En la batalla de Bassano, el 8 de septiembre de 1796, en Italia, Napoleón mismo se conmovió a la vista de un perro, que permanecía sentado en la desesperación al lado del cuerpo sin vida de su amo. El fiel perro se desplazaba alternativamente desde él hasta su amo caído, un granadero enemigo, y el Emperador le relató a Les Cases estas líneas cuando ya se encontraba en el exilio en Santa-Helena, en diciembre de 1815:

« J’ai réalisé que ce soldat devait avoir des amis chez lui et dans son régiment; et maintenant il était étendu abandonné de tous, excepté de son chien…J’ai été spectateur, imperturbable, de batailles qui décidèrent de l’avenir de nations. Sans aucune larme, j’ai donné des ordres qui envoyèrent à la mort des milliers d’hommes. Et là, ici, je suis ému, profondément ému, ému aux larmes…Et par quoi ? Par la douleur d’un chien…1 »

Tras la batalla de Marengo, en 1800, Napoleón escribió en sus memorias, "Caminé sobre el campo de batalla y vi entre los muertos un caniche moribundo otorgando un último lamido en la cara de su amigo muerto. Nunca nada en cualquiera de mis campos de batalla me ha causado una emoción semejante".

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Fortune, el afortunado carlino de la Emperatriz Josefina en su noche de bodas.


Fortune (i)
Napoleón con evidentes prisas aquella noche se preparaba para subir las escaleras cuando llegó Fortune que se había quedado plantado en el primer piso y comenzó a gruñir al extraño con la intención de evitar que entrara en el apartamento de su amante. Napoleón trató de calmar la evidente hostilidad del animal y se acercó para acariciarlo, pero de repente el asnimal mostró sus dientes afilados  y empezó a gruñir más fuerte. El general, irritado, apartó al pequeño perro con el pie para poder pasar. El perro que gruñía cada vez más, saltó entonces a los brazos de Josefina, que llegaba por detrás, lanzando una negra mirada hacia Napoleon. Éste que no quería contrariar a su esposa, no dijo nada más y penetró, detrás de Josefina y detrás del perro, en el cuarto, viendo que en su noche de boda tendría que compartir la cama con el carlino de su nueva esposa. Una vez dentro, los recién casados se enlazaron fogosamente, sin prestar atención al animal. Pero el can, quizás actuando en defensa de su dueña, durante la noche de amor entró en modo de ataque y hundió sus dientes en la pantorrilla desnuda de Napoleón, con la consiguiente cicatriz que llevó este para el resto de su vida. 

Pese a todo, no todas las acciones de Fortune eran destructivas. Antes de su matrimonio con Napoleón, Josefina fue encarcelada durante la Revolución francesa. Ella fue capaz de pasar mensajes a los que podrían ayudar a salvarla metiendo mensajes bajo el amplio collar aterciopelado de Fortune.
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El pastor del Abruzzo, compañero de Napoleón en Elba (j)
Durante su primer exilio en la isla de Elba, un pastor del Abruzzo (Italia), con pelaje blanco y de aspecto rústico pero majestuoso, de nombre desconocido, habría gozado de la compañia y caricias de Napoleón en su estancia en la isla.

De vuelta a Francia fue cuidado por la Sra. Bertrand, esposa del general, y disecado tras su muerte. Con los años, y algún cambio de dueño, el perro sería donado finalmente al Museo del Ejército, en Paris, donde tras su restauración en 1910, ha reposado todos estos años detrás de una vitrina.

Por último, en Santa Elena, rendirá homenaje a su lealtadEl 16 de septiembre de 1816, hacía buen tiempo en la isla y el exiliado Emperador salió a pasear. Por el camino, vió que la señora de Montholon (Charles Tristan, marqués de Montholon, general que acompañó a Napoleón en Santa-Helena), perseguía a un perro que se le se había acercado.

- "¿No os gustan los perros, Madame?"
- "No, Sire"
- "Si no os gustan los perros, no os gusta la fidelidad, no os gusta que os sean fiel, pues entonces vos no sois fiel".


SEMPER FIDELIS

Tras el fallido atentado de la máquina infernal contra Napoleón, éste hizo arrestar al Duque de Enghien por sospechar de él y lo hizo detener cerca de la frontera francesa, en una de las acciones más controvertidas y rechazadas de su reinado. Como iba a prepararse para un largo viaje, pidió que dos amigos le acompañaran, pero sus captores no se lo permitieron, aunque permitieron a regañadientes que lo acompañara su caniche, Mohiloff, un presente del rey de Suecia, para que pudiera estar con él. El duque de Enghien fue transportado en secreto a la fortaleza de Vincennes y pasado por las armas sin juicio o advertencia previos (un acto condenado enérgicamente por Talleyrand); Mohiloff insistió en quedarse con su amo hasta el último momento; tuvo que ser retirado a la fuerza de su tumba y ya, sin dueño, fue adoptado finalmente por el comandante de la fortaleza. (14)


EL PERRO DEL GENERAL MOREAU

Dogo alemán © Eric Isselée (k)
El General Jean-Victor Moreau fue uno de los generales franceses más distinguidos de la época Revolucionaria y del Consulado. Vencedor de la famosa batalla de Hohenlinden, en 1800, su estrella y fama corrían paralelos a los del mismo Napoleón. Pero complicado en la conspiración de Cadoudal y de Pichegru contra este, fue condenado a 2 años de prisión, pena que le fue conmutada por la del destierro, primero en el sur de España y luego en los Estados Unidos, instalándose finalmente en una finca en Filadelfia en 1805. 

Moreu tenía una gran pasión por los perros grandes y en su exilio estadounidense, se proveyó de una gran perrera, que con los años ya  había ganado notoriedad. Para su regreso a Europa, en 1813 reclamado por el Zar de Rusia como consejero militar, desembarcó en Suecia, sin olvidar a su perro favorito, un enorme dogo alemán, que seguia a su amo a todas partes. Durante la batalla de Dresde, el general Moreau fue herido de gravedad por el impacto de una bala de cañón. Transportado al cuartel general del Zar para ser amputado, el perro fue abandonado en el lugar. Más tarde, según las memorias del capitán Parquin, un paisano sajón llevó al gran perro hasta las líneas francesas, en cuyo collar de cobre se había escrito "Yo pertenezco al General Moreau".

 
PERROS EN LA CAMPAÑA DE ESPAÑA

Otro perro que no tenía ningún nombre guerrero ni terrible se llamaba Patablanca. Patablanca era dueño de M. Burat, alférez abanderado del 116º Regimiento de línea francés. En el camino de Valea, su destacamento fue atacado por tropas portuguesas. Rodeado por todas partes el abanderado defendía su enseña, pero finalmente sucumbió a los atacantes. Lleno de desesperación gritó "¡A mí, Patablanca!". El perro se abalanzó sobre los atacantes, mordiendo a varios y logró que emprendieran la retirada. El perro poco despues logró, lamiendo el semblante de su amo, hacerle volver en si, y al abrir éste los ojos con trabajo vió tendido a su lado al pobre animal, cuyos intestinos asomaban a través de una ancha herida recibida en el costado izquierdo, que aún tuvo fuerzas para vendar con un pedazo de su corbata empapada en el agua de una fuente vecina.

Desde 1810 muchos franceses utilizaron la sagacidad de los perros en tierras españolas. Mientras se hallaba por aquella época en Burgos, Teresa Figueur, llamada "Sin penas", dragon voluntario y antiguo soldado de la república, ocultó en una cuadra abandonada los perros vagabundos que por un bando del alcalde estaban amenazados de muerte, y acostumbrándolos a conocer el uniforme francés los fue regalando a cada uno de los convoyes que por la ciudad pasaban, diciendo al encargado de custodíarlos, según puede verse en el relato de su vida escrito por ella misma: "Durante la noche, y tambien por el día, al marchar por estos caminos cubiertos de emboscadas un perro es un guarda seguro, un explorador útil, ó cuando menos un compañero alegre y cariñoso. En muchas ocasiones he tenido la satisfaccion de apreciar los buenos resultados de una idea provechosa, encaminada por cierto a distinto objeto, pues al adoptarla no cedí más que a un sentimiento de compasion, fútil seguramente en apariencia". (11)

Galgo por Paul de Vos. (1636) (l)
En España, por otra parte, había gran afición a la caza con lebreles, los galgos, que eran de una gran belleza. Durante las campañas en suelo español, todos los oficiales que eran cazadores tenían cada uno un par de lebreles que servían, durante la etapa, para cazar lo que fuera suficiente para la cena; esto lo hacía un feliz aliciente para el rancho y la olla podrida2 españoles. En las planicies de Torquemada, de Valladolid y de Salamanca, mientras las columnas desfilaban por la carretera principal, a menudo se procuraba cazar liebres en los terrenos en las inmediaciones de la misma. Alguna vez, alguna partida de guerrilleros emboscados trataba de dar caza al contingente francés, que a su vez se convertía en liebre queriendo ser cazada, saliendo de estampida para encontrar refuerzos, no es que se tuviera que pagar una multa, sino la horca, algo muy desagradable en cualquier época del año. (2)

El regimiento de Elzéar Blaze3, oficial en las filas francesas, relata lo curioso que era ver a su regimiento a la vuelta de España: más de cien lebreles lo acompañaban en su marcha por Francia, y durante el camino, los oficiales cazaban como estaban habituados en la Península, haciendo algún que otro desmán4.


WATERLOO

Durante la batalla de Waterloo, Dash, un perro inglés de guerra, un apuesto setter llevado de su casa por el teniente William Hay, del 12º de Dragones Ligeros, murió cuando el regimiento cargó para rescatar a los sobrevivientes de la brigada de caballería pesada. 


PERROS DE SERVICIO

Una interesante historia se contaba de un perro mestizo que acompañaba al ejército francés, que que tuvo éxito en detectar la presencia de un espía disfrazado de Austria que había logrado abrirse camino en el campo francés. Esta es el primer incidente reportado de un perro distinguiéndose como detector de espías (5)


"En el pozo", por Keith Rocco. (m)


Después de las guerras napoleónicas, había un número ingente de soldados con ceguera y, en 1819, movido por su situación, Johann Wilhelm Klein, director del Instituto Vienés para Ciegos, publicó un "Libro para enseñar a los ciegos", describiendo el entrenamiento de un perro con una correa rígida para guiar a los ciegos; Klein creía que el caniche y el perro pastor eran los mejores para la tarea de hacer de guías.


"Jamáis de plus rare trésor
Ne fut donné par la fortune;
Ce chien de race non commune
Valait cent fois son pesant d'or;
Issu d'un chien courant d'Hector,
Il était petit fils d'un limier de la lune." 5



- - - o - - -

(1) "Me di cuenta de que ese soldado debía tener amigos en casa y en su regimiento; y ahora yacía abandonado por todos, excepto su perro... yo había sido un espectador, imperturbable, de batallas que decidieron el futuro de las naciones. Sin lágrimas, había dado las órdenes que enviaron a la muerte de miles de personas. Y ahora, aquí estoy conmovido, profundamente conmovido, conmovido hasta las lágrimas ... y por qué? Por el dolor de un perro ... ". El texto sigue con estas palabras: "Estoy seguro de que en ese instante me sentí más preparado que en cualquier otro momento de mostrar misericordia hacia un enemigo suplicante. Podría entender en ese momento el matiz de piedad que llevó a Aquiles para dar el cadáver de su enemigo, Héctor, a Príamo llorando." Y recordando en la memoria un perro -un recuerdo que le persiguió durante el resto de su vida- Napoleón capta algo elemental sobre el núcleo emocional de lo que sucede entre soldados y perros en la guerra -de hecho, en la vida. Puede resultar sorprendente que el hombre que dijo cosas como "el derramamiento de sangre es uno de los ingredientes de la medicina política", pudiera componer algo tan profundamente tierno y conmovedor.(12)

(2) La olla podrida es el nombre popular de un guiso de la cocina española presente ya en la gastronomía de la Edad Media y que se trata de un cocido típico de los meses de invierno o con mal tiempo y que tiene especial tradición en Extremadura y Castilla y León.

(3) Blaze se unió al Ejército francés en 1805, primero como velite de la Guardia y luego como cadete en la academia militar de Fontainebleau. Recibió su comisión como subteniente en 1807 y luchó en todas las campañas importantes desde aquel año hasta 1815.

(4) "Un jour, nous étions casernés à Courbevoie; vingt officiers partirent à cheval avec quarante lévriers , et se lancèrent à travers champs; tous les pauvres lièvres qui furent vus furent pris. Les Chasseurs, en vrais hussards, tournant autour de Paris, traversèrent les plaines des Sablons et de Saint-Denis ; après avoir exploré les environs de Vincennes, ils tombèrent sur Charenton, Villejuif, Arcueil, Montrouge, Vaugirard, puis ils rentrèrent à Courbevoie , en passant par Saint-Cloud et Suresne. Leur voyage fut une grêle, une trombe, un déluge pour les malheureux lièvres; chaque chasseur en avait une demidouzaine pendus par les pattes à l'arçon de sa selle. Les gardes-champêtres criaient , les gardes-chasse aboyaient, les paysans beuglaient; mais leurs vociférations étaient emportées par le vent , un temps de galop empêchait encore qu'on ne les entendit. Oh! que ces officiers de l'Empire étaient mauvais sujets! Quand je pense que j'étais de ce nombre , le remords vient souvent me tirailler les entrailles".

(5) "Jamás un más raro tesoro 
Fue dado por la fortuna;
Este perro de raza poco común
Valía cien veces su peso en oro;
A partir de un lebrel de Héctor,
Era hijo pequeño de un sabueso de la luna"
(Les trois chiens, poema, Paris, 1729)


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Fuentes:

(1) "The Dog Book: Dogs of historical Distinction"- Kathleen Walker-Meikle, Old House Books, 2014
(2) "Le chasseur au chien courant" - Elzéar Blaze, Société Typographique Belge, Adolphe Wahlen et Cie, Bruxelles, 1838
(3) - "The Complete Guide to Poodles: All about Poodles" - Jean Luclere, For Dogs Sake!®, 2013
(4) - https://es.wikipedia.org/wiki/Olla_podrida
(5) - "Dogs in War, Police Work and on Patrol" - Charles F. Sloane, 46 J. Crim. L. Criminology & Police Sci. 385 (1955-1956)
(6) - "999 and other working dogs"- Verité Reily Collins, WSN Ed., 2005
(7) - https://longoio2.wordpress.com/category/dogs/page/2/[01/08/2016 12:06:00], sobre una conferencia a cargo de Velia Gini Bartoli y Simonetta Giurlani Pardini en Lucca, en 2014.
(8) - "Le chien de Guerre utilisations à travers les conflits" - Sébastien, Jean, Louis Polin, Tesis doctoral en veterinaria, Facultad de Medicina de Creteil, 2003
(9) - "Animals in the military: From Hannibal's Elephants to the Dolphins of the U.S. Navy" - John Kistler, ABC-CLIO, junio 2011
(10) - http://www.chien.com/chien-50/les-chiens-a-la-guerre-823.php
(11) - "Los perros de guerra. Estudio histórico" - Ed. de la Barre Duparq, Madrid, Imprenta del Correo Militar, 1874
(12) - http://foreignpolicy.com/2015/06/19/rebeccas-wdotw-napoleons-poignant-reflection-of-a-dog-he-encountered-during-war/
(13) - "Fort Robinson and the American Century, 1900-1948" - Thomas R. Buecker, University of Oklahoma, 2004
(14) - http://www.poodlehistory.org/PARMY.HTM
(15) - "1001 Reasons to love dogs" - Christine Miele&Mary Tiegreen, Stewart, Tabori&Chang, New York, 2006
(16) - http://k9history.com/battle-dogs.htm
(17) - http://dariocaballeros.blogspot.com.es/2013/12/job-jacques-marie-gaston-onfray-de.html
(18) - http://ferrerdalmaunoticias.blogspot.com.es/2011/05/la-gesta-de-los-gastadores.html
(19) - http://moustache-empire.pagesperso-orange.fr/napoleon_et_les_chiens.HTM
(20) - http://moustache-empire.pagesperso-orange.fr/le_chien_du_general_moreau.htm
(21) - "Canine Commandos: The Heroism, Devotion, and Sacrifice of Dogs in War" - Nigel Cawthorne, Ulysses Press, 2012

Imágenes:

a) - https://www.amazon.com/dp/1596090324/ref=rdr_ext_tmb#reader_1596090324. Portyada para el libro "General Howe's Dog: George Washington, the Battle for Germantown and the Dog Who Crossed Enemy Lines", de Caroline Tiger, Chamberlain Bros, 2005
b) - http://www.elgrancapitan.org/ferrer-dalmau/images/20110828160243_ingenierosred2.jpgc) - By Horace Vernet - Web Gallery of Art: Image Info about artwork, Domini públic, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=15466164
c) - http://www.elgrancapitan.org/ferrer-dalmau/images/20110828160243_ingenierosred2.jpg
d) - http://1.bp.blogspot.com/-XWnz3-i_Tik/ULRxThpzarI/AAAAAAAABEM/u3YCSbeOPRo/s1600/Picture+2.png
e) - http://www.poodlehistory.org/PARMY.HTM
f) - http://www.aupresdenosracines.com/wp-content/uploads/2015/09/Vernet-Soldat-Blesse.jpg
f1) - "1001 Reasons to love dogs" - Christine Miele&Mary Tiegreen, Stewart, Tabori&Chang, New York, 2006
g) - http://www.allposters.com.br/-sp/Italian-Campaign-Napoleon-Crosses-the-Alps-He-is-Received-by-the-Monks-of-Mont-Saint-Bernard-posters_i1862079_.htm
h) - https://es.pinterest.com/pin/160159330471694609/
i) - https://es.pinterest.com/pin/160159330472283352/
j) - http://www.musee-armee.fr/collections/base-de-donnees-des-collections/objet/autre-animal-naturalise-des-collections-du-musee-ce-chien-berger-des-abruzzes-compagnon-de-napo.html
k) - https://perros.paradais-sphynx.com/razas-caninas/dogo-aleman.htm, sobre una fotografía © Eric Isselée
l) - http://revistajaraysedal.es/diez-cuadros-de-caza/10/ y también en: https://www.museodelprado.es/coleccion/obra-de-arte/un-galgo-al-acecho/70cf5b6a-c548-4cfb-ab5c-639fc363f592
m) - http://histoireschiens.canalblog.com/ y tambien: http://www.keithrocco.com/home.php

viernes, 14 de octubre de 2016

Pintura. El arte de... Alphonse Lalauze

Artillería a caballo de la Garde Impériale tomando posición (i)
Regresamos al mundo de la pintura militar en nuestra cita semanal, tratando de un artista miembro de la generación de pintores militares franceses del siglo XIX y XX que crecieron a la sombra de genios como Detaille o Meissonier. Nuestro hombre no es muy conocido por el gran público, pero sí que posee una más que respetable producción artística, tanto por su cantidad como calidad. Nos referimos a Alphonse Lalauze (1872-1936), que fue uno de los discípulo del gran pintor Edouard Detaille, desarrollando su carrera de pintor e ilustrador de temáticas históricas y militares, con una atención especial a la época napoleónica, y posteriormente tomando parte activa como pintor en el frente en la Gran Guerra de 1914-18. Os dejamos con un puñado de ejemplos del arte de Lalauze, algunos conocidos, otros no tanto, pero que en la mayoría de casos no tienen nada que envidiar a estampas de pintores de mayor difusión o fama.     



EL APUNTE

Firma de Alphonse Lalauze
Hijo de Adolphe Lalauze -reconocido pintor y grabador- y de Marie Valla, Alphonse Lalauze nació en París (6º Distrito) en junio de 1872. Recibió influencias de la labor pictórica de su padre y también dió clases en el estudio del pintor Edouard Detaille (1848-1912), de reconocido prestigio en Francia y en el extranjero por sus potentes y patrióticos cuadros sobre la guerra franco-prusiana de 1870-1871, y que dió origen a la creación del Museo del Ejército en 1905.

Tras su maestro, Alphonse Lalauze también se dedicó a los temas históricos y a pintar las escenas de guerra, en un intento de describir con precisión, realismo y minuciosidad los uniformes, como lo demuestra la obra a la que contribuyó, "Trajes militares del ejército francés 1902-1907", que disfrutó de cierto éxito. También exhibió regularmente en el Salón de Artistas Franceses, presidido por el mismo Detaille (1896-1900) y del que se convirtió en miembro, obteniendo una Mención de honor en 1899 y una medalla de 3ª clase en 1900. El mismo año obtuvo igualmente una Mención de honor con ocasión de la Exposición Universal. Asimismo publicó sus dibujos en varios periódicos ilustrados - Soleil du Dimanche y La Guerre des Nations, en particular. Tenía un cariño especial por la época napoleónica que se esforzó en transmitir tanto con emoción como con orgullo. 

Apunte escena militar. 1914/18
El 17 de diciembre de 1913, en los salones del Palacio de Orsay, pocos meses después de la muerte de Edouard Detaille, máximo representante de los pintores de temática militar, se fundó la Sociedad de Pintores Militares por iniciativa de una quincena de sus amigos, estudiantes y admiradores, entre ellos Alphonse Lalauze, y dirigidos por el pintor François Flameng (1856-1923) que se convirtió en su presidente honorario.

El 22 de abril de 1914, se creó el título de "Pintor del Ministerio de Guerra", que consigue, y posteriormente estalló la I Guerra Mundial el 3 de agosto de 1914. Desde el 15 de diciembre de 1914, el Museo del Ejército, bajo la dirección de su Director General, Gustavus Niox León (1840-1921), envió misiones de pintores militares a los frentes para capturar la esencia de la lucha, la rutina de los soldados, retratar a las tropas, a sus oficiales, a los grandes comandantes... El Museo de Ejército compra estas obras y son expuestas -así como los trofeos de guerra- en el Hotel de los Inválidos. Estas exposiciones gozan en su tiempo de un enorme éxito popular. Después de haber sido acreditado como pintor militar del Museo del Ejército, Alphonse Lalauze participó en numerosas misiones en agosto y septiembre de 1915, 1917 y 1918 que le llevaron a los frentes del Somme, Alsacia, Lorena y Champaña. 

"La Rotonde", residencia de Lalauze.
Su trazo con el lápiz le permite también explorar el mundo de loscarteles publicitarios. En 1923 la competición organizada por la Federación de Gimnasia y Deportes de Francia patrocinó el cartel de la competición Internacional de gimnasia que tuvo lugar en el Campo de Marte en París los días 21 y 22 de marzo de 1923. El diseño gráfico de este cartel realizado por el artista se toma como modelo para todos los posteriores carteles y que sirven para ilustrar los títulos otorgados por la Federación. Alphonse Lalauze vive sus últimos años en su propiedad en Milly-la-Forêt, "La Rotonde", que él llama Lauzière. Es nombrado Caballero de la Legión de Honor en 1931, antes de morir en su casa pocos años después, en el año 1936.



OBRAS ESCOGIDAS

 

Lanceros rojos de la Guardia (1911). (a)


Retirada de Rusia (1928). (b)


Rendición del general Blücher en los alrededores de Lubeck1 (1912)   . (c)


El General Colbert mandando a sus lanceros rojos en Waterloo. (d)


El retorno de los dragones del Ejército de España, 18142. (a.1936) (e)


El anochecer de Borodino3.  (f)


Los granaderos a caballo de la Guardia en Waterloo (1904) (g)



BOCETOS Y ESTUDIOS

A continuación unos pocos ejemplos de las decenas de bocetos y estudios para sus cuadros que realizó Lalauze durante su carrera (h).





 


 

 

 

 

(1) Lalauze eligió como tema la rendición del general Blücher al príncipe de Ponte-Corvo el 7 de noviembre de 1806. Después de haber participado en el día de Auerstadt, el general prusiano había cubierto con su caballería la retirada del cuerpo de Hohenlohe y huyó después hacia el norte a través de Mecklenburg,cerca de Lübeck, donde se ocultaba detrás de el Trave. Perseguido por Bernadotte, vió atacado su campamento (1 de noviembre), y tuvo que huir poco después a campo abierto hacia Ratkau, con unos 6.000 hombres. Blücher fue intercambiado un año más tarde por el general francés Victor, prisionero de los prusianos. Tema que ya tratamos en su momento  (http://byroncillo.blogspot.com.es/2016/07/el-mariscal-blucher-o-marschall_23.html.)

La escena se representa en un paisaje gris alrededor de Lübeck, con algunos árboles de la izquierda; el general camina solo por el suelo fangoso frente a los vencedores que esperan, los generales Rivaud, Grouchy, Murat y con Bernadotte a la cabeza. El artista ha retratado perfectamente el drama del sujeto, sin teatralidad ninguna y, como buen pintor, usó los uniformes de los oficiales engalanados para poner las notas destacadas de su lienzo: esto se destaca especialmente con el dolman rojo en el primer plano, y el efecto es muy acertado. (c)

(2) Napoleón, ante la falta de soldados experimentados para enfrentarse a las tropas de la Coalición en 1814, ordena la vuelta de algunas unidades de España. Las divisiones de dragones de los generales Trelliard y Roussel d'Hurbal regresaron para reforzar el 6º Cuerpo de caballería de Kellerman, con el que participaron en la campaña en Francia. (d)

(3) El general de Caulaincourt, (hermano pequeño de Armand de Caulaincourt, general y diplomático con Napoleón), muerto en la toma del Gran Reducto, es transportado por sus hombres.


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Fuentes:

(1) - http://www.lestresorsdegamaliel.com/gallery-item/spahi-officier-indigene-en-grande-tenue/
(2) - http://centenaire.org/fr/autour-de-la-grande-guerre/peinture/objets/tradition-et-avant-garde
(3) - http://catalogue.gazette-drouot.com/ref/lot-ventes-aux-encheres.jsp?id=2210565
(4) - https://fr.wikipedia.org/wiki/Alphonse_Lalauze
(5) - http://www.hervedavid.fr/francais/Salons%20Peinture/francais/artistesfr23.htm
(6)- http://www.essonne.fr/fileadmin/sports_loisirs/Archives_departementales_2009/centenaire/Lalauze_Alphonse_college_eleves.pdf
(7) - http://www.arcadja.com/auctions/fr/r%C3%A9ddition_du_g%C3%A9n%C3%A9ral_bl%C3%BCche/artwork/promo/7798276/1450539975/

Imágenes:
(a) - By Alphonse Lalauze (1872-1936) - http://www.ebay.fr/itm/1914-FRENCH-RED-LANCERS-by-Alphonse-Lalauze-SOLDIERS-HORSES-Lanciers-Rouges-/161354201509?pt=UK_art_prints_GL&hash=item259175b9a5, Domini públic, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=35856804
(b) - https://www.expertissim.com/alphonse-lalauze-retraite-russie-tableau-12179314
(c) - http://www.hervedavid.fr/francais/Salons%20Peinture/francais/artistesfr23.htm
(d) - By Alphonse Lalauze (1872-1936) - La cavalerie de la Garde impériale (Alain Pigeard et Vincent Bourgeot), Domini públic, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=35839691
(e) - By Alphonse Lalauze (1872–1936) - Jean Tranié et Juan-Carlos Carmigniani, « Napoléon : 1814 - La campagne de France », Pygmalion/Gérard Watelet, 1989, 315 pages., Domini públic, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=37065601
(f) - By Alphonse Lalauze (1872–1936) - http://historine.blogspot.fr/2011/03/les-belges-waterloo.html, Domini públic, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=48828653
(g) - By Alphonse Lalauze (1872-1936) - Pinterest, Domini públic, https://commons.wikimedia.org//index.php?curid=44691437
(h) - http://picclick.fr/Alphonse-Lalauze-1872-1936-Scene-Militaire-Epoque-Xix%C2%B0-Cotation-172357450967.html
(i) - By Alphonse Lalauze (1872–1936) - Pinterest, Domini públic, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=38794741